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  • Antonio Fernández Ram

CASTILLOS DEL VINALOPO Y SANTUARIO DE LA MAGDALENA EN NOVELDA

ESTAS FOTOS DE CASTILLOS DEL VINALOPO NO TIENEN LA MISMA CALIDAD QUE OTRAS PUBLICADAS. SON MUCHO MAS ANTIGUAS Y SU PROCESO DE EDITARLAS MAS COMPLICADO.


CASTILLO DE VILLENA

El castillo de la Atalaya o de Villena se levanta sobre una estribación del monte de San Cristóbal o de la Villa, en la localidad de Villena, al noroeste de la provincia de Alicante (España), próximo a las líneas de separación con las provincias de Albacete, Valencia y la Región de Murcia y domina la antigua línea fronteriza entre Castilla y Aragón.

Actualmente, está considerado como Bien de Interés Cultural (BIC),1​ habiendo sido declarado Monumento histórico-artístico perteneciente al Tesoro Artístico Nacional mediante decreto de 3 de junio de 1931.2

Además, ha sido restaurado en diversas ocasiones, por lo que en la actualidad se encuentra en buen estado de conservación.

Índice Historia

De los orígenes al Marquesado

Planta del castillo de la Atalaya.

Fue construido por los árabes en fecha desconocida, aunque no después del siglo XII, ya que las fuentes árabes ya lo mencionan en el año 1172. Se ha especulado mucho sobre la posibilidad de que la fortaleza se asiente sobre una fortificación o villa romana anterior, aunque la arqueología no ha arrojado luz a este respecto.

Fue una importante plaza fuerte de los musulmanes, y muestra de su robustez es que las tropas de Jaime I tuvieron que asediarlo tres veces para conseguir tomarlo, finalmente, en 1240, a manos de un ejército formado por los caballeros de la orden de Calatrava junto con mercenarios almogáraves, al mando de Ruy Pérez Ponce de León, comendador de Alcañiz. Estas incursiones suponían una violación del Tratado de Cazola, según el cual, Villena pertenecía al ámbito de conquista castellana. Pasaría definitivamente a manos castellanas en virtud del Tratado de Almizra. Primero se dio en tenencia a estos caballeros de Calatrava, pero pronto pasó en poder del infante Manuel de Castilla al ser nombrado señor de Villena. A su muerte pasaría a manos de su hijo, el insigne escritor don Juan Manuel, Príncipe de Villena. Este desposó a la infanta Constanza de Aragón, hija de Jaime II a la edad de 6 años, y la tuvo recluida en el castillo de Villena hasta que cumplió los doce años y pudo consumar el matrimonio. La estancia de Constanza obligó a don Juan Manuel a efectuar reformas para mejorar la seguridad de la plaza. Durante sus estancias en Villena, sus principales ocupaciones fueron la literatura y la caza,3​ muy abundante en aquella época a juzgar por sus propias palabras:

Et Villena ay mejor lugar de todas las caças que en todo el Regno de Murçia. Et aun dize don Iohan que pocos lugares vio el nunca tan bueno de todas las caças, ca de çima del alcaçar vera omne caçar garças e anades e gruas con falcones e con açores e perdices e codornices e a otras aves llaman flamenques que son fermosas aves e muy ligeras para caçar sinon porque son muy graves de sacar del agua ca nunca estan sinon en muy gran laguna de agua salada; et liebres et conejos. Otrosí, del alcaçar mismo veran correr montes de javalis et de çiervos et de cabras montesas. Et dice don Ihoan que todas estas caças fizo el yendo a ojo del alcaçar, et dize que tan açerca matava los javalis que del alcaçar podia muy bien conosçer por cara al que ante llegava a el. Et dize que sinon por que ay muchas aguilas et que a lugares en la huerta ay muy malos pasos, que el diria que era el mejor lugar de caça que el nunca viera. Historia de Villena: desde la Prehistoria hasta el siglo XVIII4

Después del linaje de los Manueles, fue Alfonso de Aragón el Viejo el poseedor de la fortaleza, al ser nombrado primer marqués de Villena. Si hubo rastros del paso del primer marqués por el castillo, don Juan Pacheco, segundo marqués de Villena, se encargó de hacerlos desaparecer. A él se deben los revestimientos de los muros, el segundo lienzo de muralla y las plantas tercera y cuarta de la torre, que convirtieron la fortaleza en un castillo-palacio. En 1476, alentado por los Reyes Católicos, el pueblo de Villena se sublevó contra el marqués Diego López Pacheco en una asonada que costó la vida a miles de judíos y conversos que se habían refugiado en el castillo. Desde entonces, ni la ciudad ni el castillo salieron de los dominios reales, y el marquesado quedó convertido en título honorífico.

Edad Moderna Grafiti veneciano en el interior del castillo de la Atalaya, realizado por un preso de la Guerra de Sucesión mediante la técnica del esgrafiado, es decir, haciendo aparecer en blanco las capas inferiores de la pared y dejando en negro la capa superior, ennegrecida por el humo de las antorchas.

La fortaleza tuvo un importante papel en las Revueltas de las Germanías, ya que allí se refugió el virrey Diego Mendoza después de su derrota en Gandía, y de ella partieron las tropas para arrebatar del poder de los sublevados la ciudad de Valencia. En la Relación que envió el Concejo de Villena a Felipe II en 1575 aparece descripción considerablemente extensa del castillo y su situación:

En la çiudad de Villena, a la parte hazia oriente, ay un castillo [...] fabricado sobre una peña, del qual castillo prinçipia la cerca y muro que rodea y abraça parte del dicho pueblo, y esta parte del pueblo se llama lo çercado de la çiudad. Y este castillo es una torre, la mayor e mas gruesa, que se llama de omenaje, la qual desde el suelo daqui a la mitad della es de tapieria de argamasa, muy fuerte toda la tapieria y muy gruesa tapieria; y de la mitad de la torre arri[ba], daqui a el remate de su altura, es toda de muy buena manposteria de piedra e argamasa. Y esta torre, en torno della, tiene dos çercas, una dentro de otra, y estas çercas tienen sus torreones de manposteria de piedra e argamasa, y estas dos çercas, la de mas afuera es de manposteria de piedra e argamasa, y la segunda çerca e de mas dentro del dicho castillo, es de tapieria de argamasa, con sus torreones de manposteria como esta dicho, e todos almenados, y en parte estan derroydas e tienen neçesidad de rreparos. Este castillo no tiene armas ni tiros ni muniçiones; tiene dentro una yglesia de Nuestra Señora, y dentro de la çerca tiene una anoria en la que ay agua manantial, y mas adentro tiene un algibe de agua. Relación (1575)5

También fue escenario importante en la Guerra de Sucesión, cuando 50 hombres fieles a los borbones soportaron un asedio de 8 días de los austríacos, a quienes, finalmente, hicieron levantar el cerco. Este hecho le valió el título de Fidelísima, que añadió a los que ya poseía de Muy Noble y Muy Leal.3

Incluso ya en la Guerra de la Independencia de España contra los franceses fue el castillo de la Atalaya punto estratégico, hecho por el cual mandó el mariscal Suchet volar las cubiertas de la torre del homenaje, incluyendo gran parte de las dos bóvedas almohades, que junto con las del castillo de Biar, son unas de las más antiguas de España y de todo el Magreb.

Abandono y restauración

A partir de entonces, el castillo quedó abandonado, convirtiéndose en lugar de pasto y cementerio de perros vagabundos, como denunció en su momento el arqueólogo villenense José María Soler García.3​ No solo eso, sino que además las casas que fueron surgiendo a partir del siglo XIX alrededor del castillo utilizaron en muchas ocasiones materiales tomados de la fortaleza.6​ A los esfuerzos de Soler se debe que a partir de 1958 se hayan llevado a cabo obras de restauración, así como también las diversas excavaciones realizadas en el perímetro de la fortaleza, que han permitido recuperar interesantes materiales sobre la historia de la ciudad y la fortaleza, parte de los cuales se hallan exupuestos en el Museo Arqueológico "José María Soler".

Las primeras obras de restauración, de 1958, se centraron en la reconstrucción de las cubiertas de la torre del homenaje y de las torrecillas que la coronan. Durante los años 60 se restauraron las murallas que rodean el patio de armas, y en 1971 se reconstruyeron los dos cubos que flanquean la puerta de entrada al castillo. Desde entonces, y hasta la actualidad, se han ido llevado a cabo obras de pequeña envergadura con cierta periodicidad.6​ Demuestra que el castillo vuelve a formar parte de la vida de la ciudad el hecho de que, desde 1961 se lancen desde allí los fuegos artificiales del inicio de las fiestas de Moros y Cristianos, y que desde 1977 se realicen las representaciones de las embajadas mora y cristiana de dichas fiestas en el escenario real del castillo. Ya en la década de 1990 se rehabilitaron totalmente los alrededores de la fortaleza y se puso en marcha la iluminación nocturna del monumento.

Estructura

Torre del homenaje desde la plaza de armas, con el aljibe abajo a la izquierda.

Interior de la cuarta sala de la torre.

Fortaleza[editar]

La puerta principal de acceso al castillo está orientada al NO, aunque existen otras dos más pequeñas que se encuentran cegadas en la actualidad. A lo largo de la parte superior del lienzo de muralla exterior corre un camino de ronda que comunica todas las torres entre sí. La puerta de entrada a la plaza de armas está orientada al SO. A la derecha de la puerta se halla una barbacana donde recientemente se han excavado unos restos que se cree que pertenecen la ermita de la Virgen de las Nieves, cuya existencia se conocía por documentos escritos.7

El recinto de la plaza de armas es de planta poligonal y dispone de torres cúbicas en los ángulos, excepto en uno, donde se localiza la torre del homenaje. Estos muros fueron construidos en época almohade y revestidos en el siglo XV por orden de don Juan Pacheco. Por encima de este lienzo de muralla también corre un camino de ronda, que comunica directamente con la torre del homenaje. Tanto las torres como los muros están rematados por almenas rectangulares.

Gracias a las excavaciones de José María Soler se sabe que adosados a los muros de la plaza había diversas estructuras, entre ellas almacenes, habitaciones para los centinelas y caballerizas. Cerca de la puerta de entrada de la torre del homenaje se encuentra el aljibe del castillo, una sala con bóveda de cañón.6

Torre del homenaje

Plaza de armas del castillo. Se pueden apreciar restos de edificaciones en los muros este y sur así como sus cimientos.

La torre del homenaje, de planta cuadrangular, es la estructura más característica del edificio y destaca y se eleva por encima del resto del conjunto. Los dos primeros cuerpos se construyeron en época almohade mediante una técnica de encofrado denominada tapial, que consiste en la utilización de cajones de madera que se rellenan de tierra, guijarros, agua y cal. De esta manera se forma un bloque sólido que se enluce posteriormente mediante el "falso despiece", que visto de lejos simula estar constituido de sillares. La entrada principal da acceso a una sala cuadrada de 7 x 7 metros, cuyo muro tiene de media 3,5 metros y que carece de puntos de iluminación aparte de la propia puerta. Esta sala está cubierta por la primera de las bóvedas nervadas de origen almohade, datada de finales del siglo XII. Los ocho arcos que la sustentan forman en el centro de la misma una estrella de ocho puntas. A mano derecha, a través de una puerta de medio punto, se encuentra la escalera que da acceso a la segunda sala. Este tramo está cubierto con bovedillas apuntadas y conserva en las paredes grafitos de épocas musulmana y cristiana. Al final de la escalera se encuentra una reproducción del grafito de la ‘mano de Fátima’, cuyo original se halla en el Museo Arqueológico de Villena. La segunda sala está cubierta por otra bóveda almohade de la misma fecha que la anterior. En esta sala se encuentran importantes esgrafiados, llevados a cabo por prisioneros de la Guerra de Sucesión, que representan edificios de estilo italiano. Altura de la torre 27,68m.

Los dos cuerpos superiores se construyeron por orden de don Juan Pacheco a mediados del siglo XV a base de mampostería. A la tercera sala no se accede directamente, a diferencia de las dos primeras, sino que posee su propia puerta de entrada, muestra de que esta era la parte privada del castillo. En ella se conservan unos grafitos y rosetones también de la Guerra de Sucesión. Su cubierta, que también fue restaurada, es de madera. La cuarta sala, a la que también se accede mediante una puerta propia, está cubierta por una bóveda de cañón de ladrillo, la única techumbre original que se conserva. En estas dos salas existen sendas ventanas de arco rebajado que sirven de iluminación natural.6

A través de una escalera empinada cubierta con bovedillas apuntadas se llega a la parte superior de la torre, que está coronada por unas pequeñas torres voladas al estilo luso-castellano. Desde allí se divisa gran parte del término municipal, destacando el paso natural de la costa a la Meseta, de gran importancia estratégica.

Las bóvedas almohades

Cúpula almohade en la primera planta de la torre del homenaje, una de las pocas de España, junto a las del castillo de Biar, usadas en edificios militares.

La cubierta de los dos primeros cuerpos de la torre está realizada mediante bóvedas de ladrillo, cuyo sistema de nervios entrecruzados es de clara procedencia musulmana. La bóveda de la primera sala, de unos 7 x 7 metros está formada por 8 arcos de herradura de ladrillo macizo a sardinel, apreciándose distinto espesor en las juntas radiales llevido a la diferencia de longitud entre el intradós y el trasdós del arco. La separación de los nervios entre ejes de 1,3 metros y aparecen dos pares dispuestos paralelos a los muros y otros dos formando 45" con los anteriores. En las esquinas aparecen trompas que sirven para ochavar la planta y distribuir las nervaduras. La bóveda de la segunda sala, de unos 6 x 7,5 metros está formada por 11 nervios de las mismas características que los de la primera sala. La disposición de los nervios se realiza paralelamente a los lados del recinto, de manera que aparecen tres longitudinalmente y cuatro transversalmente que son intersecados por dos pares paralelos a las diagonales. Aisladamente, los arcos del primer piso son peraltados y los del segundo rebajados con curvatura continua pero no uniforme y, por tanto, asimétricos.

En 1811, durante la Guerra de la Independencia, el mariscal Suchet hizo volar parcialmente las cubiertas de la torre, entre ellas las bóvedas almohades, rompiendo la parte central de las mismas y haciendo desaparecer aproximadamente una tercera parte de su superficie. Se restauraron por primera vez en 1958 y la última intervención tuvo lugar en 2000. La estructura de la plementería ya no puede observarse dado que en la última actuación que llevó a cabo la Conselleria de Cultura de la Generalidad Valenciana se ha enlucido toda la bóveda, con lo que no se puede distinguir la forma de resolver la intersección de las nervaduras.8

CASTILLO DE VILLENA

CASTILLO DE VILLENA

CASTILLO DE VILLENA

CASTILLO DE VILLENA

CASTILLO DE VILLENA

CASTILLO DE VILLENA

CASTILLO DE VILLENA

CASTILLO DE VILLENA

CASTILLO DE VILLENA

CASTILLO DE VILLENA

CASTILLO DE VILLENA

CASTILLO DE VILLENA

CASTILLO DE VILLENA

CASTILLO DE VILLENA

CASTILLO DE VILLENA

CASTILLO DE VILLENA

CASTILLO DE VILLENA

CASTILLO DE VILLENA

CASTILLO DE VILLENA

CASTILLO DE SAX


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Castillo de Sax Vista del Castillo de Sax desde el sur.UbicaciónPaísEspañaLocalizaciónSax (Alicante, España)Coordenadas38°32′29″N 0°48′58″OCoordenadas: 38°32′29″N 0°48′58″O (mapa)CaracterísticasTipoCastilloParte deBienes de interés cultural de la provincia de AlicanteConstrucciónCerca siglo XII por los musulmanesÉpoca de reconstrucciónSiglo XIVReconstruido porDon Juan ManuelEstado de conservaciónRestauradoAbierto al públicoSíCatalogaciónPatrimonio Histórico Español[editar datos en Wikidata] Castillo de Sax. El castillo de noche. El castillo de Sax se alza a 524 msnm sobre un escarpado peñasco que domina Sax (Alicante, España) y domina gran parte del valle del Vinalopó entre Elda y Villena.1​ Índice Historia Los vestigios más antiguos hallados en la Peña del Castillo son íberos y romanos, aunque el origen de la actual fortaleza es andalusí, probablemente almohade. Es una de las tres grandes fortalezas del Alto Vinalopó, juntos con las de Villena y Biar, y formaba parte de la línea defensiva de fortificaciones. Ramón Folch vizconde de Cardona intentó conquistarlo, sin éxito, ya en 1239, pero fueron los caballeros de la Orden de Calatrava, mandados por el Comendador de Alcañiz, los que lo tomaron a finales de ese año.1​ Su posesión fue transferida a Alfonso X de Castilla, por tratarse de territorio que los convenios habían asignado a la dominación castellana. Quedó integrado en el señorío de Villena, hasta que en 1480 fue incorporado a la Corona por los Reyes Católicos.1​ Durante la guerra de sucesión la guarnición del castillo era adicta a Felipe de Anjou; sitiada por las tropas del archiduque Carlos de Austria, se retiraron de la fortaleza. En 1764 Carlos III nombró alcaide del castillo al duque de Arcos. En 1782 pasó al duque de Maqueda.1​ Es de propiedad municipal desde 1980 y actualmente se halla completamente restaurado.1​ Estructura[editar] El castillo se alza sobre un cerro de forma alargada, inaccesible por la vertiente oeste, por lo que se accede a la fortaleza por el noroeste.1​ Es de planta irregular y consta de dos recintos: barbacana exterior, para la defensa de puentes y entradas, y un amplio cuerpo murado, dentro del cual figuraba un gran albergue.1​ En sus extremos están las dos torres, siendo la principal rectangular, con muros de hasta 2 metros de espesor; en su interior estaba la sala de armas, y sobre ella una terraza almenada a la que se accedía mediante una escalera de arcos ojivales apuntados. La primera y la segunda de las plantas poseen una bóveda de medio cañón apuntada, con saeteras en esta última y en la tercera. En la ladera del risco en que se asienta esta fortificación existían otras obras de defensa destinadas a la protección del acceso principal del castillo, en el que se abría la puerta principal.1​ Existía un puente levadizo como acceso a la torre del Homenaje que hoy en día ha desaparecido. Junto a la torre existe un gran aljibe con uno de sus lados. Se cree que su actual fábrica data del siglo XIV, siendo la parte más antigua la zona norte, y la más moderna la torre del homenaje. Hace un par de años pusieron unas escaleras para poder subir a visitarlo por el lado que tiene el peñón.

CASTILLO DE SAX

CASTILLO DE SAX

CASTILLO DE SAX

SANTUARIO DE LA MAGDALENA Y CASTILLO


A tres kilómetros de la ciudad de Novelda, sobre un pequeño cerro, se encuentran el santuario de St. M. Magdalena y el Castillo de la Mola.

l edificio religioso data de la primera mitad del siglo XX. Fue diseñado por el ingeniero noveldense José Sala Sala, quién dotó al templo un estilo claramente modernista, ya que el residía en Tarrasa y estaba en contacto con el modernismo catalán. Esta obra pudo ser llevada a cabo gracias al auge socioeconómico que experimentaba la ciudad basado en la comercialización de las especias y a la producción de mármol y piedra natural.

Del exterior destacan las dos torres laterales de 25m de altura que nos recuerdan vagamente a las de la Sagrada Familia de Barcelona. También llama la atención la vistosa decoración, basada en una combinación de piedras del río Vinalopó, azulejos policromados, ladrillos, etc.

El interior, bastante más sencillo, está compuesto por una única nave de la que destaca, en el altar, el camarín de Sta. M. Magdalena, patrona de Novelda y el singular órgano de mármol del artista Iván Larrea. Aún está en construcción, pero dadas sus características será único en mundo.

l santuario ha sido incluido dentro de la Ruta Modernista Europea.

A escasos metros de la iglesia se encuentra el Castillo de la Mola. Es desde 1931 Monumento Histórico Artístico de Interés Nacional y forma parte del conjunto de torres y castillos que durante la Edad Media fueron un importante sistema de defensa del territorio andalusí frente a los reinos cristianos del reino de Castilla la corona de Aragón. Data del siglo XII y es de origen almohade.

La singularidad de este castillo reside en su torre triangular, construida posteriormente, en el siglo XIV. Dicha torre es conocida como la de los Tres Picos, y es única en toda Europa.


«...Se localiza en el plano del cerro de la Mola, junto a los restos del castillo medieval, cerca del emplazamiento antiguo de la Ermita Vella. Esta ermita vieja tenía una estructura simple, reducidas dimensiones y su génesis se sitúa en el siglo XV.

El actual santuario se encargó a don José Sala Sala, joven ingeniero textil natural de Novelda, colocándose la primera piedra en 1918 y terminándose en 1946. Fue inaugurada el 7 de octubre de mismo año.

Delante del santuario una amplia explanada sirve de mirador a la extensa vega, por donde discurre el estrecho hilo del Vinalopó. El templo acusa una clara influencia del Modernismo Catalán, no en vano el autor había estudiado en Manresa, y se ha dicho que ofrece ciertas analogías con el templo de la Sagrada Familia de Barcelona de Antonio Gaudí. Los bocetos se pueden contemplar en la sacristía.

La fachada, orientada a mediodía, a modo de retablo, está formada por pisos y calles. El primer piso lo ocupa un pórtico formado por tres espacios delimitados por contrafuertes y arcos parabólicos. Cada uno de estos espacios tiene una puerta y sobre ella un retablo cerámico con escenas de Jesucristo. Los contrafuertes centrales, perforados, permiten el paso entre las tres zonas. Forman el segundo piso cinco calles comprendidas entre la parte alta de los contrafuertes y las torres; todas tienen arcos parabólicos y ventanas. Cinco luces tiene la central, tres las dos laterales y una las extremas. Las tres calles centrales se rematan con cruces de piedra a los cuatro vientos. Completan la fachada dos torres de 25 metros, que se culminan con cruces de piedra de cuatro brazos sobre una esfera, que también se repiten en la cima de la cúpula y sobre los arcos superiores de la fachada. Un mosaico con el escudo y nombre del Papa Benedicto XV y otro con el escudo de Novelda y el año 1918, que sabemos no corresponde a la terminación del edificio sino a su inicio. La construcción es de sillería, bolos y guijarros del próximo Vinalopó, ladrillo rojo, celosías de cerámica roja y azulejos decorados.

La planta del templo tiene un gran valor simbólico, ya que representa la figura de un jarro en recuerdo de aquel de alabastro lleno de ungüento con el que la Santa ungió la cabeza y los pies de Jesucristo. Mide, interiormente, 24,50 por 10,62. y 5,40 metros (11,88 en el crucero). La nave única, se divide en cuatro tramos por pilastras y contrafuertes internos; coro a los pies y crucero a la cabecera ocupado por el presbiterio. El testero es recto, con su parte superior abierta al camarín de la Santa, representada por una imagen de unos 40 centímetros, figura de pie apoyada en la cruz y con una calavera en la mano izquierda. Bajo la abertura del camarín hay un cuadro del pintor alicantino Gastón Castelló y en las paredes laterales ocho cuadros debidos a Castellano Ibáñez que, pintados entre 1959 y 1961, narran la vida de la Santa, su tránsito al Cielo y la proclamación como patrona de Novelda...». (1)

En la parte posterior se encuentra el convento, ocupado por las Dominicas Oblatas desde 1974 hasta el 2008. En la actualidad se ha transformado en centro de interpretación y acogida de peregrinos ya que este santuario forma parte en la actualidad, del Camino de Santiago.

SANTUARIO DE LA MAGDALENA Y CASTILLO

SANTUARIO DE LA MAGDALENA Y CASTILLO

SANTUARIO DE LA MAGDALENA Y CASTILLO

SANTUARIO DE LA MAGDALENA Y CASTILLO

SANTUARIO DE LA MAGDALENA Y CASTILLO

SANTUARIO DE LA MAGDALENA Y CASTILLO

SANTUARIO DE LA MAGDALENA Y CASTILLO

SANTUARIO DE LA MAGDALENA Y CASTILLO

SANTUARIO DE LA MAGDALENA Y CASTILLO

SANTUARIO DE LA MAGDALENA Y CASTILLO

SANTUARIO DE LA MAGDALENA Y CASTILLO

SANTUARIO DE LA MAGDALENA Y CASTILLO

SANTUARIO DE LA MAGDALENA Y CASTILLO

SANTUARIO DE LA MAGDALENA Y CASTILLO

SANTUARIO DE LA MAGDALENA Y CASTILLO

SANTUARIO DE LA MAGDALENA Y CASTILLO

SANTUARIO DE LA MAGDALENA Y CASTILLO

SANTUARIO DE LA MAGDALENA Y CASTILLO

SANTUARIO DE LA MAGDALENA Y CASTILLO

SANTUARIO DE LA MAGDALENA Y CASTILLO

CASTILLO DE CASTALLA

El castillo de Castalla, en la provincia de Alicante (España), es una fortaleza de origen islámico construida en el siglo XI sobre restos del neolítico y época íbero-romana, con reformas posteriores cristianas de los siglos XIV a XVI. Está situada sobre un cerro sobre la población y el curso del río Verde.

Las construcciones actuales son de finales de la Baja Edad Media y algunas de comienzos de la época Moderna.

Índice Historia

En 1245 Jaime I el Conquistador (1213-1276) cambia a Ximen Pérez D'Arenós, yerno del rey musulmán de Valencia Abu Zayd, el castillo de Castalla por las poblaciones valencianas de Cheste y Villamarchante, por lo que el castillo es ocupado sin resistencia, siendo anexionado por tanto al Reino de Valencia.

En 1362 el rey de Aragón Pedro IV el Ceremonioso (1336-1387) se lo entrega al noble Ramón de Vilanova i Lladró, creando a tal fin la baronía de Castalla. El objetivo de esta entrega es que lo refuerze y lo defienda ante los ataques del rey de Castilla Pedro I, en la conocida guerra de los dos Pedros (1356-1369). Será en este momento del siglo XIV cuando se realicen la mayoría de las reformas que hasta nosotros han llegado, así se construye el "Palau" y el "Patí d'Armes".

La conocida como "Torre Grossa" (Torre Gruesa) fue la última construcción realizada pero esta ya sería realizada en el año 1579 (siglo XVI) como refuerzo y atalaya de vigía del castillo, ante los continuos ataques de los piratas del norte de África.

Durante la guerra de Sucesión a la Corona Española (1701-1713), la comarca toma partido por el bando de Felipe V de Borbón, y el castillo pasa a ser almacén de alimentos y pertrechos militares. Al finalizar la Guerra el rey Felipe concedería en 1730 y 1732 a la villa los títulos de Muy Noble, Fiel y Leal, y tiempos después en 1890 la Reina Regente María Cristina en nombre del Rey Alfonso XIII le concedería el título de Ciudad.

En 1729 el castillo es heredado por los Marqueses de Dos Aguas que ostentaran la propiedad hasta principios del siglo XX en que su propietaria María Dasí Puigmoltó lo dona a la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Castalla. Posteriormente en el año 1989 pasa a propiedad municipal.

El 21 de julio de 1812 las tropas del general francés Suchet derrotan a las tropas españolas comandadas por el general O'Donell en la conocida como primera batalla de Castalla, apoderándose del castillo. En esta batalla se puso de manifiesto la superioridad militar de los franceses muy inferiores en número frente a las fuerzas españolas. El 13 de abril de 1813 se libra la segunda batalla de Castalla, entre Suchet y las tropas del general español Francisco Javier Elio, en esta ocasión los franceses son derrotadas y tienen que empezar el repliegue no ya solo en la comarca sino en todo el Reino de Valencia. Será el principio del fin de la presencia francesa en tierras valencianas.

Después de esta batalla el castillo quedaría abandonado y poco a poco fue deteriorándose. Los vecinos del pueblo empezaron a usar sus piedras como elementos constructivos de sus casas e incluso se excavó el castillo en busca de supuestos tesoros moros que nunca existieron. El castillo quedó arruinado. A finales del siglo XX el castillo empezó a ser rehabilitado para uso turístico.

Descripción

La fortificación de forma alargada y delimitada por lienzos de muro recto de tapial con cubos cilíndricos, consta de tres partes: las murallas, La Torre del homenaje, llamada Torre Grossa, y el palacio.

En el recinto, que ocupaba una gran superficie, son visibles otras torres y lienzos de murallas, otras dependencias dispersas en la franja central, así como un aljibe de grandes dimensiones.

El palacio de los siglos XIV y XV, está situado en la parte de más anchura. De planta rectangular con dos torres circulares dispuestas en diagonal, se desarrolla alrededor de un patio, bajo el que se sitúa un aljibe.

La Torre Grossa, del siglo XVI, se sitúa en la parte central del recinto. De planta circular construida en tapial, remarca su acceso con sillería con dovelas de gran canto, observándose también restos de molduras góticas en las estancias..

La muralla principal, fue el último elemento incorporado a la fortaleza y terminada en la segunda mitad del siglo XVI.

Curiosidades

En 1929 se esculpió y se colocó en la "Torre Grossa" una escultura de piedra con forma de Jesús. Medía siete metros y estaba apoyada sobre una base de cinco metros. El objetivo era que se pudiera contemplar desde todos los pueblos próximos ya que era la zona de mayor altura. En la Guerra Civil Española la escultura fue derruida.


CASTILLO DE CASTALLA

CASTILLO DE CASTALLA

CASTILLO DE CASTALLA

CASTILLO DE CASTALLA

CASTILLO DE CASTALLA

CASTILLO DE BIAR


El castillo de Biar, es un castillo del siglo XII, ubicado sobre un cerro que domina la localidad de Biar, en la comarca del Alto Vinalopó, provincia de Alicante, España. Es uno de los grandes atractivos del municipio de Biar y está catalogado como Bien de Interés Cultural y declarado Monumento histórico-artístico perteneciente al Tesoro Artístico Nacional mediante decreto de 3 de junio de 19311​.

Índice Historia

Durante la dominación musulmana ya hay noticias, aunque escasas, de la fortaleza, que no empezó a tener relevancia hasta la época de Jaime I, al queda como castillo fronterizo según el Tratado de Almizra. El edificio perdió sus funciones durante la Edad Moderna y, aunque se usó esporádicamente, se utilizó como cementerio y fue cayendo en ruina.23​ Fue declarado monumento histórico-artístico en 1931 y se encuentra en la llamada Ruta de los Castillos del Vinalopó. Desde finales del siglo XX se ha restaurado en diversas ocasiones, con lo que hoy en día se encuentra en buen estado de conservación.

Estructura

El castillo fue construido en piedra mediante mampostería y tapial, que se utilizó para la torre del homenaje. El edificio está compuesto por dos partes. Por un lado, un recinto con cuatro torres semicirculares en las esquinas del mismo, y por el otro, un espacio con cuatro estructuras cúbicas y la torre del homenaje. Estas torres y otras estructuras constituyen las defensas básicas del castillo, así como su posición elevada en un montículo rocoso, la proliferación de pequeñas aperturas en sus muros y su remate de almenas.

La torre del homenaje es la parte más destacada del conjunto arquitectónico. Data del siglo XII, se sitúa a un lateral y llega a una altura de 17 metros. Su planta es de forma cuadrangular y consta de tres pisos, adquiriendo estos una enorme importancia. En la planta inferior se utiliza la denominada vuelta de cañón y en el resto de los niveles, segundo y tercero, se utiliza la bóveda nervada almohade que, junto a las del vecino castillo de Villena, son unas de las más antiguas de España y de todo el Magreb, además de las únicas utilizadas en un edificio militar en toda la península ibérica.

CASTILLO DE BIAR

CASTILLO DE BIAR

CASTILLO DE BIAR

CASTILLO DE BIAR

CASTILLO DE BIAR

CASTILLO DE BIAR

CASTILLO DE BIAR

CASTILLO DE BIAR

CASTILLO DE BIAR

CASTILLO DE BIAR

CASTILLO DE BIAR

CASTILLO DE BAÑERES


CASTILLO – FORTALEZA

Se levanta a una altura de 830 metros. Es un exponente de la cultura islámica.

Es una fortaleza de grandes dimensiones y aunque ha sido reconstruida en su totalidad, aún se aprecian restos de su primitiva construcción. Los distintos recintos nos acercan a épocas pasadas y a sus modos de vida. Consta de una planta poligonal con doble recinto amurallado en el que destaca la Torre del Homenaje, de época Almohade (s. XII – XIII) construida mediante la técnica tapial (cal, arena, agua y piedras pequeñas).

El acceso al recinto lo realizamos por el nordeste, por donde accedemos al patio de armas, aquí se ubicaba el molino de sangre (accionado mediante tracción animal). Si subimos por las escaleras encontramos una segunda puerta adintelada en sillería fechada en 1803 que nos da acceso a otras dos dependencias, a la derecha el aljibe y al otro lado las dependencias que albergaban a las tropas de vigilancia. El último tramo nos conduce a la torre del homenaje, donde se ubica el Museu Fester y consta de 3 plantas. Desde lo alto de la torre se divisan 4 provincias (Albacete, Murcia, Alicante y Valencia)

Además el castillo ha sido testigo de diversas guerras, entre la que destaca la guerra de sucesión que tuvo lugar en 1705, donde acogió a la población que huía de los asedios e incendios que sufrió varias veces el pueblo. La fidelidad mostrada a Felipe V en esta guerra se vio recompensada con el título de villa noble, fiel, leal y real, que actualmente aparece en el escudo del municipio.

El castillo, de forma irregular, cuenta con dos recintos y se adapta al terreno.3​ Su elemento más significativo es su torre del homenaje de 17 metros.2​ Tiene planta cuadrada y tres alturas y está realizada con tapial. Los restos de muralla, también realizadas con tapial, cuentan con troneras realizadas en época posterior y predominan los arcos de medio punto con dovelas. Dentro del recinto existe un aljibe y una ermita.

Actualmente es sede del Museo Festero de Bañeres (Museu Fester).3

CASTILLO DE BAÑERES

CASTILLO DE BAÑERES

CASTILLO DE BAÑERES

CASTILLO DE VILLENA

El Castillo de la Atalaya no fue el primero de Villena. En el siglo X se construyó el Castillo de Salvatierra (del que he hablado en una entrada anterior) como fortificación de vigilancia y control del territorio. Hoy en día está en estado de ruina, aunque puede visitarse a nivel particular, pero para ello necesitarás calzarte las botas de trekking y sudar un poco para llegar hasta él.

Castillo de Salvatierra en Villena


Época almohade

Con el crecimiento del asentamiento se hizo necesaria una nueva fortaleza, construyéndose, ahora sí, el Castillo de la Atalaya. Las primeras referencias al mismo, según D. José María Soler, apuntan a que estaría en pleno funcionamiento desde mitad del siglo XII.

En esta primera fase, la fortaleza estaba protegida solamente con la muralla interior. La Torre del Homenaje contaba únicamente con los dos pisos inferiores.

La diferencia del color de la piedra en la Torre del Homenaje permite diferenciar la construcción original de la posterior ampliación.

En estos dos pisos inferiores se instalaron dos bóvedas de arcos entrecruzados, uno de los pocos ejemplos de este tipo en la Península Ibérica, junto a la Capilla Real de Córdoba o la casa del Patio de Banderas del Alcázar de Sevilla.

Bóveda de la planta baja

Las bóvedas originales fueron fuertemente dañadas durante la Guerra de la Independencia (1811), cuando el Mariscal Suchet ordenó volar parcialmente la Torre del Homenaje tras tomar el castillo. No obstante, varias actuaciones (principalmente las de 1957 y 2013) han permitido restaurarlas.

La bóveda de la primera planta.

Tras la Reconquista

El Castillo de la Atalaya fue tomado por las tropas aragonesas en el año 1240, si bien fueron necesarios 3 intentos para tomar la fortaleza. Pasó a manos castellanas tras la firma del Tratado de Almizra (1244) entre Jaime I de Aragón y su yerno, el futuro Alfonso X «el Sabio».

Fachada principal del Castillo de la Atalaya

Castilla cedió el castillo a la Orden de Calatrava y luego al infante Manuel, hermano de Alfonso X y primer Señor de Villena. Fue su hijo, Don Juan Manuel, quien desde finales del Siglo XIII y hasta su muerte desarrolló y amplió las tierras del Señorío. Don Juan Manuel es fundamentalmente conocido por su faceta de escritor, siendo su obra más destacada «El Conde Lucanor».

Don Juan Manuel se prometió con la infanta Constanza de Aragón, hija de Jaime II. En el momento de prometerse, la futura esposa tenía sólo 6 años y el Señor de Villena decidió mantenerla en el Castillo de la Atalaya hasta que cumpliese una edad adecuada para casarse.

El Castillo durante el Marquesado de Villena

La mayor ampliación y mejora del castillo llegará en el Siglo XV y será llevada a cabo por los Pacheco, herederos del Marquesado de Villena y personas de gran influencia en Castilla. Con Diego Lope Pacheco al frente, cayeron en desgracia al oponerse al ascenso al trono de Castilla de los Reyes Católicos. El pueblo de Villena, en contra del partido tomado por el Marqués, sí apoyó a los reyes, quedando recogida la revuelta en la Leyenda de las Cinco Campanadas, un relato de la sublevación popular en contra de su señor (ver aquí el artículo de la Leyenda de las Cinco Campanadas).

Además de la ampliación, los Pacheco añadieron algunos ornamentos propios de su Casa, como los escudos en los muros exteriores o las inserciones de metal en paredes y torres.

Escudo e inserciones metálicas

Guerra de Sucesión y Guerra de Independencia

Durante la Guerra de Sucesión entre Austrias y Borbones, en el Castillo de Villena se atrincheraron 50 hombres, partidarios de éstos últimos, que resistieron el asedio de los austríacos. Este episodio le proporcionó a Villena el título de «Fidelísima«, que se añadió a los de «muy noble y muy leal».

Tanto en esta guerra como en la de Independencia contra los franceses, la fortaleza fue utilizada como cárcel. En las plantas primera y segunda se encuentran testimonios y grabados de algunos presos allí recluidos, destacando los esgrafiados, que reproducen escenas marítimas y paisajes venecianos.

CASTILLO DE VILLENA

CASTILLO DE VILLENA

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