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  • Antonio Fernández Ram

ERMITAS DE ALTEA - SANTA BARBARA - SAN ROQUE-SAN ISIDRO-SANT ANTONI Y RESTOS ACUEDUTOM ROMANO

ERMITA SANTA BARBARA

«...La ermita de Santa Bárbara está situada en la partida del Cascall, cohesiona el espacio existente entre el margen izquierdo del río Algar y el Poblet d’Altea la Vella, ocupado por las partidas del Cascall, Sogai y la Foia.

La actual ermita es el resultado de diferentes ampliaciones y reformas a partir de una antigua ermita anterior a 1759. Se tiene constancia documental de una ampliación realizada en ese año, sobre una construcción anterior no datada. En el Quinque Libri de la Parroquia de Nuestra Señora del Consuelo figura su bendición en abril de 1759 por el rector Vicente Castellá con la anotación de nuevamente ampliada: «...Certifico que el nueve de Abril de este corriente año de mil setecientos cincuenta y nueve pasé de esta mi casa Abadía de Altea a la Heredad dicha del Cascall y bendixe la Hermita de la Señora Santa Bárbara sita en dicha partida o Heredad ampliada nuevamente con las ceremonias todas de nuestro Ritual...”.

Lo que parece que crea dudas es si nuevamente ampliada se refiere a que se trataba de una obra nueva o a la ampliación de una existente.

Desde su creación y posiblemente hasta finales del siglo XIX, dispuso de ermitaño que residía en una estancia anexa al edificio y cuidaba del templo.

No se conocen actuaciones arquitectónicas hasta mediados del siglo XX cuando fue restaurada. En 1955 se construye el actual altar de yeso. En el año 2001 la ermita pasa a manos municipales y se restaura la fachada.

La imagen original de Santa Bárbara fue quemada en la Guerra Civil y en los años 40 los vecinos sufragan una nueva imagen.

La campana actual es de 1980 y sólo se coloca en la ermita durante la celebración de las fiestas. La anterior tiene inscrita la fecha de 1772, pero fue robada en 1976, recuperada en marzo de 2008 y nuevamente sustraída dos meses después.

También se custodia en una casa particular un corporal de seda bordado a mano de una antigüedad estimada superior a 200 años.

La arquitectura de la ermita presenta cierta complejidad ya que debe haberse construido en diversas etapas, de manera que presenta una arquitectura propia de un pequeño oratorio en la parte del actual presbiterio y una ampliación posterior, de dimensiones más generosas y de estructura distinta en la nave principal.

El cuerpo más profundo tiene una anchura más ajustada, una estructura de muros de carga con bóveda de cañón que cubre el espacio; una bóveda impostada por un resalte que llega hasta la que es la estructura adosada de la nave principal. Esta nueva estructura es más amplia, más compleja, formada por dos arcos fajones sobre los que descansa una bóveda aristada con capillas internas que toman la forma de sendos coros laterales, cerrados por un arco carpanel sobre la nave central y protegidos los balcones por barandas de madera de diseño muy popular, y a los que se accede por unas pequeñas escaleras de caracol.

El conjunto de bóvedas, balcones, capillas, el pequeño púlpito, crean un ambiente intimista y muy popular.

Los solados baldosa hidráulica en blanco y negro forman dibujos con cierta complejidad.

La nave se completa con una pequeña sacristía casi excavada en roca y cubierta con una prolongación del alero de la cubierta de la nave del presbiterio. La fachada es muy sencilla y se remata con una espadaña de una única campana. En el lateral oeste se sitúa un porche cubierto recientemente restaurado, sin excesivo interés.

Es de destacar la glorieta situada frente a la ermita, un plano aterrazado limitado por un banco corrido que se ajusta a la orografía de la colina sobre la que se sitúa la ermita...».












ERMITA DE SAN ROQUE

Se emplaza entre las partidas de La Huerta y Les Quintanes al norte de Altea, a la derecha del río Algar, se accede por el camino de L'Horta. Nombrada por Figueras Pacheco (1) y Sanchis y Sivera (2).

«...Cuentan que, en el año 1840, dos marineros alteanos pescaron en la bahía de Altea una imagen, que al principio creían que era San Antonio Abad, pero una vez que la hubieron limpiado resultó ser San Roque. Ambos marineros acordaron celebrar una misa cada 16 de agosto, festividad de San Roque. Con el correr de los años la celebración se fue ampliando a una pequeña fiesta. Al fallecer los marineros, los vecinos de La Huerta, Les Quintanes y de Altea nombraron una comisión para continuar dicha fiesta que fue creciendo en popularidad formando una romería desde la casa que se guardaba la imagen, calle de San Antonio en Altea y la partida de Les Quintanes, de donde era el otro marinero que la encontró, y ante tal incremento se pensó edificarle una ermita al Santo, para lo cual se creó una Cofradía entre las dos partidas rurales...». (3)

«...A partir de 1850 los vecinos de l’Horta y les Quintanes decidieron construir una ermita en un terreno cedido por el tío Monjo, quién también donó la era para celebrar la fiesta. La ermita fue construida por José Llinares, que años después será maestro de obras de la Iglesia de Santa Ana en Altea La Vella. Para sufragar su construcción algunas familias costearon las capillas laterales dedicadas a San Luis Beltrán –posteriormente a Santa Ana-, Santo Domingo, San Antonio, San Matías y a San Juan.

La imagen del santo fue destruida durante la Guerra Civil y entre 1940 y 1941 se adquirió una nueva realizada en un taller de Valencia.

La campana de la ermita se adquiere en 1942 y en 1982 se compra una nueva. En 1953 se reconstruye el altar mayor y las capillas laterales. En 1970 se repara la fachada, el tejado y se coloca una cruz de hierro en la fachada. El panel cerámico de la fachada es de 1992, año en que, también, se construye la espadaña doble para instalar las dos campanas existentes...». (4)

«...Se trata de un edificio entre parameras, cuya fachada, orientada al mediodía, forma casi rectangular, con el lado superior elevado en el centro formando curva y amparando dos huecos en arco de medio punto con sus respectivas campanas. Junto a la puerta, en el lado derecho un retablo cerámico con la imagen de San Roque, al otro lado una larga cruz y en el centro un óculo oval en vertical. Enlucida en blanco.

Planta de una sola nave rectangular, mide 7,18 por 6,15 metros, con contrafuertes internos que determinan capillas de escasa profundidad; zona de presbiterio elevada un escalón y retablo de obra en el testero de tipo clásico rodeando la hornacina que contiene a San Roque. Por la izquierda se accede a la sacristía. Los contrafuertes tienen a la faz pilastras adosadas con capiteles de simples molduras, entablamento con cornisa de la que arranca una bóveda de cañón. Las capillas tienen arco de medio punto, bóveda de cañón y retablos también de orden clásico. La imagen primera de San Roque era al parecer de mármol; la realizada en su sustitución en Valencia, es una talla de madera..







ERMITA DE SAN ISIDRO

«...Construida por iniciativa de los vecinos de la partida de Els Arcs en 1999, situada a poniente de Altea. Se accede desde el Camí Vell d'Alacant, antes de llegar al Club de Tenis.

Se trata de un edificio de traza moderna, realizado con estructura de cemento, ladrillo y piedra vista, y cubierta con mosaico de trozos de manises blancos. Volumen de prisma rectangular, cúpula formada por dos bóvedas de arco ojival en cruz y campanario de planta triangular maclado en una esquina. Fachada rectangular con grandes puertas en el centro sobre las cuales un gran tragaluz secciona la bóveda. Campanario a la izquierda con hueco de campana rectangular y adorno de una gran cruz en el cuerpo.

Planta cuadrada, mide 8,12 por 8,12 metros; cabecera recta sin retablo, San Isidro y Purísima sobre ménsulas a los lados; acceso bilateral a la sacristía. En los paramentos laterales sendos altares con hornacinas...».







ERMITA DE SANT ANTONI

«...Conocida también como la ermita de Cap Blanc está situada a dos kilómetros de Altea en dirección Benidorm. La ermita se encuentra semi-adosada a una vivienda que estuvo habitada por las familias ermitañas que cuidaban de ella. Hoy en día la propiedad de la ermita pertenece a la familia apodada l’Ermita.

En su origen fue una pequeña ermita y las primeras fuentes orales nos hablan que sobre 1890 el tío Pepe l'Ermita colocó una imagen de San Antonio en la capilla existente. Años después se colocó un cuadro que representa a San Jaime, el otro titular.

La ampliación de la ermita tuvo lugar en 1956 realizada con la colaboración y aportación de los vecinos de Cap Blanc, quedando con la fisonomía que hoy conocemos...». (1)

No se sabe la fecha de su construcción, como la nombra Figueras Pacheco (2), se puede suponer que a principios del siglo XX ya estaba construida. Y Sanchis y Sivera (3), años después, la nombra como ermita pública.

«...Edificio aislado en ángulo con una casona de campo, formando un porche común. Realizada con obra de mampostería enlucida y cubierta a dos aguas de teja alicantina, tiene forma de prisma pentagonal, con el volumen añadido de la sacristía. La fachada, pentagonal, orientada a levante, tiene puerta dintelada y en al ángulo del hastial se apoya la espadaña formada por pilares, arco de medio punto y tejadillo a dos aguas. Planta rectangular, mide 7,91 por 5 metros, tiene una ventana a cada lado, presbiterio alzado un escalón y entrada a la sacristía, volumen añadido, por la izquierda de la cabecera. Actualmente fuera de culto...».









ACUEDUCTO ROMANO - RESTOS

Los restos del acueducto romano de Altea son los restos de un acueducto, construcción de arquitectura romana antigua, situado en el municipio de Altea, en la comarca de la Marina Baixa de la Comunidad Valenciana. El acueducto tiene un extraordinario valor histórico, arquitectónico y etnológico porque forma parte de una red de ingeniería hidráulica representativa de una forma de asentamiento humano, de intervención en el entorno y de gestión y distribución de los recursos hídricos desplegada en el Comunidad Valenciana durante la romanización. Fue declarado BIC, con la categoría de monumento, el 15 de abril de 2011.1

Descripción

El acueducto es una obra de ingeniería hidráulica de autoría desconocida datada del periodo del Alto Imperio Romano (siglo III d.C.), que permite salvar el barranco de Els Arcs. Se considera que esta infraestructura formaba parte de un sistema complejo de abastecimiento de agua procedente del río Algar, la finalidad del cual era alcanzar en primer lugar el asentamiento romano del tossal de la Pila (al noroeste) y a continuación el núcleo romano del Albir (al sur).

En la actualidad, se encuentra en ruinas y sin uso. Se conservan restos de las arcuationes, 28 bases de pilares y una obra de fábrica, probablemente perteneciente a un resto de un arco. El conjunto total de restos constatados estaría formado por cuatro apoyos en pie, seis tumbados y/o desplazados, dieciocho con solo restos de la base (incrustada en márgenes de bancales) y uno del que se han podido constatar los fundamentos. Tres pilares próximos a la ermita de San Isidro fueron movidos de su ubicación en 2004. Los restos de pilares constatadas se distribuyen sobre una longitud estimada de 520 metros. La cota del resto ubicado al extremo norte es de 26 metros sobre el nivel del mar y la del pilar ubicado al extremo sur, de 24 metros sobre el nivel del mar; la cota en el fondo del barranco es de 12 metros sobre el nivel del mar. El trazado sigue la dirección nordeste a suroeste durante 405 metros y varía a dirección predominantemente sur durante 115 metros. Atendida la diferencia de cotas observada en la ubicación de los restos constatados y la cota del barranco de Els Arcs en la zona, la altura de la infraestructura en el punto de paso por el barranco podría haberse situado entre 10 y 15 metros.

El conjunto de pilares presenta las mismas características constructivas, apreciables en toda su magnitud en los pilares exentos. Las cuatro caras externas de los pilares han sido construidas en opus vittatum, es decir, piedras pequeñas de tendencia prismática rectangular pero irregular, que oscilan alrededor de 10 cm de alto por 25 cm de ancho, con una cierta alineación regular en las hiladas. Las piedras han sido unidas con una argamasa o mortero de cal, arena y agua. La parte interna está hecho con un conglomerado en base de piedras, gravas más o menos redondas, cascote, fragmentos unidos también con argamasa. Los pilares, con sección cuasi cuadrada, tienen unas medidas variables debidas sobre todo a la pérdida de su revestimiento exterior, aunque puede ser que no estuviesen construidos con medidas uniformes. Los pilares mejor conservados tienen una anchura que oscila entre 1,55 y 1,65 metros.

La zona donde se distribuyen los restos tiene una importante presión urbanística, y hay construcciones muy próximas a los muros donde se encuentran las bases de los pilares. El trazado teórico del acueducto situado a continuación de los puntos donde se localizan los restos constatados se integra en parcelas edificadas.








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