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  • Antonio Fernández Ram

LUCAINENA DE LAS TORRES - ALMERIA

Lucainena de las Torres es una localidad y municipio español situado en la parte suroriental de la comarca de Los Filabres-Tabernas, en la provincia de Almería, comunidad autónoma de Andalucía. Limita con los municipios de Níjar, Turrillas, Tabernas, Tahal, Uleila del Campo, Sorbas y Carboneras.

El municipio comprende los núcleos de población de Lucainena de las Torres —capital municipal—, Polopos, La Rambla Honda, Los Olivillos y El Saltador.

En el año 2020 contaba con una población de 564 habitantes (INE). Su término municipal tiene una superficie de 123 km² lo que proporciona una densidad poblacional de 4,59 hab/km². La localidad se encuentra situada a una altitud de 538 m s. n. m. y a 53 km de la capital de provincia, Almería.

Desde enero de 2013 forma parte de la red Los pueblos más bonitos de España.123

Integrado en la comarca de Los Filabres-Tabernas, se sitúa a 63 kilómetros de la capital provincial. El término municipal está atravesado por la Autovía del Mediterráneo (A-7) entre los pK 495 y 496, además de por la carretera nacional N-340a y las carreteras provinciales AL-102, que permite la comunicación con Níjar, la AL-3105, que conecta con Turrillas, y la ALP-130, que permite el acceso a la N-340a.

El relieve está caracterizado por la zona oriental de Sierra Alhamilla, al sur y al oeste, la cuerda montañosa que hace de límite con Sorbas, al noreste y al este, la zona colindante con el Campo de Níjar, al sureste, y una zona más llana antes de Sierra Bermeja, al noroeste, cercana al llamado Desierto de Tabernas. Los puntos más elevados son el Peñón de Lucainena (1004 m), Cantona (755 m) y La Moraila (689 m). La rambla de los Morales y la rambla de Lucainena, son algunas de las más destacables que cruzan el territorio desde las montañas. La altitud del municipio oscila entre los 1004 metros (Peñón de Lucainena), en Sierra Alhamilla, y los 194 metros al sureste, ya en el Campo de Níjar. El pueblo se alza a 553 metros sobre el nivel del mar.

Noroeste:TahalNorte:Uleila del Campo y SorbasNoreste:SorbasOeste:Tabernas y TurrillasEste:SorbasSuroeste: TurrillasSur:NíjarSureste:Sorbas y CarbonerasRelación de núcleos y km a la cabeza del municipioNúcleoCoordenadasPoblaciónDistanciaLucainena de las Torres37°04′N 2°20′O362-Polopos37°02′N 2°08′O12618,8La Rambla Honda37°03′N 2°17′O113,6El Saltador37°03′N 2°15′O53,8Fuente: INE, 20204

Naturaleza

En el municipio se encuentra el Lugar de Interés Geológico "Minas de hierro de Lucainena", que ocupa 116,98 hectáreas, cuyo interés geológico principal es el minero-metalogenético.

Espacio Protegido[editar]

El municipio está afectado por la Zona especial de conservación "Sierra de Cabrera-Bédar", donde destacan diversaos hábitats de interés comunitario, tales como estepas subdesérticas de gramíneas, estepas salinas mediterráneas, etc.

Historia

Los primeros pobladores se remontan al Neolítico, ya que se han encontrado varios yacimientos, atraídos por los metales de las montañas cercanas.6

Posteriormente se encuentran restos del periodo hispanorromano y hallazgos de abundante sigillata, probablemente de la que fueron algunas villas en las que habitaba un "Lucanius", de donde parece provenir el término del municipio.

Del periodo árabe, destacar que era una pequeña villa con su mezquita, y que su nombre era "Locaynena", adscrita a la Cora de Bayyana y posteriormente al Reino de Granada, entregada a los Reyes Católicos en el año 1488. Por aquellos años a la villa le rodeaba una muralla, probablemente árabe con seis torres que guardaban a una torre principal en la que se refugiaban los habitantes en los asedios. De ahí el nombre de "Lucainena de las Siete Torres", simplificado en nuestros días a "Lucainena de las Torres".

A este topónimo tradicionalmente le suponen un origen ibérico o hispanorromano, pero los cronistas y documentos de los siglos XV y XVI lo transmiten de distinto modo, como Locayna, La Caynera o Alocainona.

Solamente los documentos oficiales de la creación de parroquias en los años de 1505 y 1514 dan el nombre de Lucainena, y se llama de las Torres por el castillo y las torres que la defendían durante la Edad Media; aunque en el siglo XIX, Madoz específica Lucainena de las Siete Torres. El origen de este pueblo situado en Sierra Alhamilla es de época hispanorromana, constatado por los restos arqueológicos encontrados en los alrededores del lugar, posiblemente donde se ubicaba la villa del patricio Lucainus, nombre que define y origina el topónimo actual.

Edad Media[editar]

Durante la Edad Media, estando Almería islamizada, según Tapia Garrido, el pueblo se integra en la llamada Tierra de Níjar, la cual se extendía como un triángulo entre cabo de Gata, Agua Amarga y Lucainena de las Torres, y compuesta por cinco lugares: Níjar, Huebro, Inox, Tarbal y Lucainena, con cabecera en Níjar que dio nombre a la zona. El castillo y las torres que siempre han rodeado a Lucainena constatan su presencia a lo largo de siglos y completan su topónimo. La alquería musulmana surgida en un lugar privilegiado por sus aguas verá desaparecer su población, comenzando un nuevo período de su historia. Tras la victoria de los Reyes Católicos en 1489, se conceden estas tierras en régimen de señorío a don Enrique Enríquez, tío de Fernando el Católico. Este señorío se llamará Estado de Tahal, del cual formaba parte Lucainena junto con otros trece lugares ubicados en la Sierra de los Filabres, excepto Lucainena, situado en Sierra Alhamilla.

El siglo XVI se caracterizará por conflictos sociales y políticos que provocarán una crisis económica y demográfica importante. Lucainena queda despoblada tras la expulsión de los moriscos en 1570 y, según el visitador, que viene en 1574 a organizar la comarca, apunta que antes de la rebelión había en el pueblo 436 habitantes moriscos. Aunque el libro de Apeo y Población que se realiza en ese año contiene pocos datos útiles del siglo XVI, se indica que el pueblo fue repoblado por diecinueve colonos, sin precisar su procedencia. En este siglo se lleva a cabo la construcción de la primera iglesia, en 1505, utilizando la antigua mezquita, que será abandonada después de la rebelión de los moriscos.

Una prueba de estos conflictos con la población musulmana fue la invasión de Lucainena, en 1566 por el famoso pirata berberisco Omar al-Askenn, el cual desembarcó en Las Negras, atravesó las montañas hasta llegar a Lucainena y una vez allí saqueó la población, tomando como rehenes a más de cien cristianos. Estos fueron llevados hasta Argel donde se negoció el rescate. El encargado de negociar dicho rescate fue el Conde Juan de Caparrós.

En el siglo XVII se erige un nuevo templo bajo la advocación de Santa María, aunque su patrona es la Virgen de Montesión. Durante el siglo XVII el señorío de Tahal pasa, por enlace matrimonial o venta, al Marqués de Aguilafuente, también Duque de Abrantes, y pertenece al partido de Baza.

Iglesia de Nuestra Señora de Montesión, en Lucainena

La edad de oro del pueblo[editar]

A lo largo de este siglo y del siguiente, la escasa población se irá equilibrando, alcanzando según el Censo de Ensenada, de 1752, una población de 429 habitantes, y se recogen siete núcleos, de los cuales aún quedan cuatro: Los Olivillos, Polopos, La Rambla Honda y El Saltador. El siglo XIX se presenta con grandes cambios, la abolición de los señoríos y el auge de la minería, que aportarán un nuevo régimen municipal y un aumento económico que aún se aprecia en las construcciones llevadas a cabo en este época; al margen de las relacionadas con la minería, se realiza también la construcción del nuevo cementerio en 1837.

Esta dinámica se verá reflejada también en la población, con un aumento de 1.205 habitantes en 1849, teniendo el máximo poblacional de su historia en 1900 con 2.455 habitantes. Según el estadista Madoz, hacia 1846, Lucainena pertenece al partido judicial de Sorbas, audiencia territorial de Granada, y caracteriza al pueblo como un lugar de 240 casas, con un terreno de buena calidad y fuentes y manantiales de buena agua potable y ferruginosa, pues abunda el terreno en minerales, siendo el principal el azufre, al sur, en Sierra Alhamilla, donde se encuentran antiguas minas.

La vida se encaminó, desde la segunda mitad del siglo XIX, hacia una sociedad plural que vio su mejor reflejo en la amplia variedad de profesiones y oficios que proliferaron en la villa: abogados, procuradores, notarios, médicos, farmacéuticos, se simultaneaban con la principal actividad ancestral, la agrícola, aunque por estas fechas se cuenta con una amplia variedad de oficios por la existencia constatada de telares, molinos de aceite y harina, fábricas de jabón y aguardiente, alfarerías, además de un floreciente comercio: llegan a nombrarse hasta quince tiendas de géneros diversos: especies, semillas, paños y ropa en general.












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