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  • Antonio Fernández Ram

LUCHENTE - VALENCIA

El monasterio del Corpus Christi situado en el término municipal de Luchente (Valencia), es una edificación conventual que tiene sus orígenes en una ermita del siglo XIII y que fue renovada en el siglo XVIII.

Este monasterio presenta edificaciones de diferentes épocas, comenzándose a levantar desde el siglo XIV en estilo gótico valenciano. La construcción de este monasterio está vinculada al "Milagro de los Corporales" que, según la tradición, ocurrió en este lugar en el siglo XIII.

El conjunto se ordena a través de un claustro, en cuyo lado sur se encuentran el aula, las celdas y el refectorio. El claustro de planta cuadrada consta de dos cuerpos, el inferior con arcos sobre pilastras con capiteles decorados con motivos eucarísticos. La Iglesia del Corpus Christi se sitúa en el lado norte del claustro del monasterio del mismo nombre. Se trata de una iglesia de una sola nave dividida en cuatro tramos con coro alto a los pies. Está cubierta con bóveda de crucería y bóveda estrellada en el coro alto. En el lado de la Epístola presenta dos capillas anexas realizadas en el siglo XVIII, la capilla de la Santa Faz y la capilla de la Comunión esta última de planta de cruz griega con cúpula sobre pechinas.

La fábrica de la iglesia está realizada con mampostería en los muros y sillería en los contrafuertes y en las esquinas. Hacia el este del conjunto se encuentra el patio de servicios alrededor del cual se distribuyen las diferentes dependencias para el funcionamiento del monasterio.



























ERMITA DE LA MARE DE DEU DE LA CONSOLASIO

a Ermita de la Consolación situada en el camino de la Costa en el término municipal de Luchente (Provincia de Valencia, España) fue fundada en 1772, por unos peregrinos catalanes que frecuentaban el Monasterio en el paraje donde ya había existido una Ermita bajo la advocación de San Cosme y San Damián y en el lugar en que el “Camí de Costa” hace un repecho, ante una de las cruces votivas del S. XIV y a medio camino entre la población y el convento.

Al simbolismo del lugar se suma la concepción de templo oratorio en cruz griega y cúpula interior de media naranja, con todos los atributos y riquezas ornamentales, en clave popular, de su adscripción barroca, inserto en una austera edificación envolvente de orden cúbico relacionable con la más funcional arquitectura rural de su época y su patio asociado.

Con la envolvente se solventa a cubierto la totalidad del programa complementario de un eremitorio: atrio, vivienda, capilla, camarín, sacristía, dependencias de acogida de peregrinos, etc.

Se ha de añadir como elementos de interés, la imaginería, carpinterías, azulejos de Manises, frescos y vidrieras -atributos, en parte, de acertada factura moderna, de los años 70 del S.XX. Las vidrieras de la capilla son del gran artista francés Alfred Manessier.













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