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  • Antonio Fernández Ram

PLAZA MAYOR Y PUERTA DEL SOL - MADRID

PLAZA MAYOR

La plaza Mayor está situada en el centro de Madrid, en el barrio de Sol, junto a la calle Mayor y a 300 metros de la Puerta del Sol.

Historia

Véase también: Historia de la plaza Mayor de Madrid

Auto de fe celebrado en la Plaza Mayor en 1680 en presencia de Carlos II. Óleo de Francisco Rizi conservado en el Museo del Prado.

Los inicios de la plaza se remontan al siglo XVI, cuando en la confluencia de los caminos (hoy en día calles) de Toledo y Atocha, a las afueras de la villa medieval, se celebraba en este sitio, conocido como «plaza del Arrabal», el mercado principal de la villa. En esa época se construyó una primera casa porticada, o lonja, para regular el comercio en la plaza.

En 1560, tras haber trasladado la corte a Madrid en 1561, Felipe II encargó el proyecto de remodelación de la plaza a Juan de Herrera. Ese mismo año se inició el derribo de las «casas de manzanas» de la antigua plaza. La construcción del primer edificio de la nueva plaza, la Casa de la Panadería, comenzaría en 1590 a cargo de Diego Sillero, en el solar de la antigua lonja. En 1617, Felipe III, encargó la finalización de las obras a Juan Gómez de Mora, quien concluirá la plaza en 1619.

Ornato de la plaza Mayor con motivo de la entrada de Carlos III en Madrid. Óleo de Lorenzo Quirós (1760), conservado en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

La plaza Mayor ha sufrido tres grandes incendios en su historia, el primero de ellos en 1631. El mismo Juan Gómez de Mora se encargó de las obras de reconstrucción. El segundo incendio ocurrió en 1670, y fue el arquitecto Tomás Román el encargado de la reconstrucción. El último incendio, que arrasó un tercio de la plaza, tuvo lugar en 1790. Sabatini dirigió las labores de extinción, y se encargó la reconstrucción a Juan de Villanueva, quien rebajó la altura del caserío que rodea la plaza de cinco a tres plantas y cerró las esquinas habilitando grandes arcadas para su acceso. Las obras de reconstrucción se prolongarían hasta 1854. Tras la muerte de Villanueva, fueron continuadas por sus discípulos Antonio López Aguado y Custodio Moreno.

En 1848, se colocó la estatua ecuestre de Felipe III en el centro de la plaza, obra de Juan de Bolonia y Pietro Tacca que data de 1616.

En 1880, se restauró la Casa del Pan; Joaquín María de la Vega se encargó del proyecto. En 1921 se reformó el caserío, trabajo a cargo de Oriol. En 1935 se realizó otra reforma, llevada a cabo por Fernando García de Mercadal. En la década de 1960 se acometió una restauración general, que la cerró al tráfico rodado, sustituyó la teja árabe de los tejados por pizarra y habilitó un aparcamiento subterráneo bajo la plaza. La última de las actuaciones en la plaza Mayor, llevada a cabo en 1992, consistió en la decoración mural, obra de Carlos Franco, de la Casa de la Panadería, que representa personajes mitológicos como la diosa Cibeles.

El nombre de la plaza

La Plaza Mayor en el Modelo de Madrid de León Gil de Palacio (1828-1830), Museo de Historia de Madrid.

El nombre de la plaza ha variado a lo largo de la historia, del primigenio nombre de «plaza del Arrabal» pasó a llamarse «plaza Mayor».

Se llamó «plaza del Arrabal» cuando, de estar fuera del recinto amurallado medieval, pasó a constituir el centro de los nuevos barrios conformados por el ensanchamiento de la villa hacia el este durante el reinado de Juan II de Castilla, llamados «el Arrabal».

En 1812, cumpliendo el decreto que disponía que todas la plazas mayores de España pasasen a llamarse «plaza de la Constitución», cambió de nombre, pero solo duraría hasta 1814, año en que pasó a llamarse «plaza Real». Recuperó el nombre de «plaza de la Constitución» en los períodos de 1820 a 1823, de 1833 a 1835 y de 1840 a 1843.

En 1873, cambió su nombre por el de «plaza de la República», y otra vez a «Plaza de la Constitución» desde la Restauración de Alfonso XII en 1876 hasta la dictadura de Primo de Rivera en 1923. Tras la proclamación de la II República se volvió a cambiar al nombre de «plaza de la Constitución» hasta el final de la Guerra Civil española cuando se recupera el popular nombre de «plaza Mayor», nombre que perdura hasta la actualidad.

Características

Placas conmemorativas

Reinando Felipe III por su mandado se deshizo y derribó la plaza antigua de esta villa y se labró de nuevo en tiempo de dos años, siendo Presidente de Castilla Don Fernando de Acebedo Arzobispo de Burgos y superintendente de su fábrica el licenciado Pedro de Tapia del Consejo Supremo de Castilla y de la general Inquisición y Corregidor Don Francisco de Villacís caballero de la Orden de Santiago y Regidores Comisarios Juan Fernández y Don Gabriel de Ocaña y Alarcón caballero de la Orden de Santiago, Juan de Pinedo, Francisco Enríquez de Villacorta y Don Fernando Vallejo Gentil Hombre de la casa de Su Majestad y se acabó en el año 1619.Reinando Don Carlos II y gobernando la Reina Doña Mariana de Austria su madre y tutora, habiéndose quemado esta Real Casa de la Panadería el día dos de agosto de 1672, se reedificó desde los cimientos mejorada en fábrica y traza siendo Presidente de Castilla Pedro Núñez de Guzmán Conde de Villaumbrosa y de Castronuevo y superintendente de la obra Don Lorenzo Santos de San Pedro del Consejo Real de Castilla, caballero de la Orden de Santiago, y Corregidor de esta villa Don Baltasar de Rivadeneira y Zúñiga Marqués de la Vega del Consejo de Hacienda y caballero de la misma orden y Regidores Comisarios Don Gerónimo Dalmao y Casanate y Rafael Sanguineto, Don Tomás de Álava y Arigón y Don Andrés Martínez Navarrete caballeros de la misma Orden y Caballería de Santiago. Acabose en diecisiete meses. Año de 1674.

Escudo de Armas de Carlos II

Armas de Carlos II en la fachada de la Casa de la Panadería.

En la parte superior centrada de la Casa de la Panadería se encuentra labrado en piedra un blasón con las armas de Carlos II. Dada la ausencia de las armas de Portugal, puede deducirse que el escudo se labró en fecha posterior a 1668, fecha en la que la corona española reconoció la independencia de Portugal, que era de facto desde 1640.

El escudo está compuesto por las armas de Castilla y de León, en el primer cuadrante; las armas de Aragón y Sicilia, en el segundo; las armas de Austria y de la Borgoña moderna, en el tercero; las de la Borgoña antigua y Brabante, en el cuarto, las de Flandes y las de Tirol en el escusón de abajo y el símbolo de Granada en el centro del escudo.

Las armas de Portugal se habrían situado en un escusón arriba, entre las de Castilla y León y las de Aragón.

El Arco de Cuchilleros

Arco de Cuchilleros.

El Arco de Cuchilleros es quizá el más famoso de los diez accesos de la plaza Mayor de Madrid (es decir: 7 de Julio, arco de Triunfo y Felipe III al norte; Sal, Zaragoza y Gerona al este; Botoneras, Toledo (también llamado Arco de Cofreros) y Cuchilleros al sur (el nombre oficial de este acceso es calle de la Escalerilla de Piedra); y Ciudad Rodrigo al oeste) y está situada en la esquina suroeste de la plaza. La considerable altura de este arco se debe al gran desnivel que existe entre la plaza Mayor y la Cava de San Miguel. La arquitectura de este arco es obra de Juan de Villanueva, quién tras el incendio de 1790, cerró completamente la plaza habilitando una serie de arcadas para su acceso. El origen de su nombre se lo dio la calle de Cuchilleros, primitivo emplazamiento del gremio de cuchilleros que suministraban sus artículos al gremio de carniceros afincado dentro de la plaza.

Fachadas de la plaza

Se trata de una plaza porticada de planta rectangular, de 129 metros de largo por 94 metros de ancho,1​ que está completamente cerrada por edificios de viviendas de tres plantas, con 237 balcones en total que dan a la plaza.

Dispone de diez accesos, seis de ellos a través de grandes arcos que se abren a las calles 7 de Julio y Felipe III al norte; Sal y Gerona al este; Toledo al sur; y Ciudad Rodrigo al oeste. Existe un séptimo arco, situado a la izquierda de la fachada de la Casa de la Carnicería, que no coincide con salida alguna de la plaza, y un octavo arco a la izquierda de la fachada occidental, de menores dimensiones, que tampoco coincide con salida alguna. Tres accesos no coinciden con arco alguno: Arco de Triunfo al norte; Zaragoza al este; y Botoneras al sur. El décimo acceso, tal vez el más conocido, es el Arco de Cuchilleros, en la esquina suroeste, que se abre sobre la calle de la Escalerilla de Piedra, pero este arco no es visible desde la plaza, ya que lo ocultan los soportales de esta.

En el centro del lado norte de la plaza se levanta la Casa de la Panadería y enfrente de ella, en el lado sur, la Casa de la Carnicería. En los soportales, sostenidos por pilares de granito, se alojan numerosos comercios de hostelería, por ser un importante punto turístico de Madrid, así como tiendas de coleccionismo, filatelia y numismática.

Panorámica de la plaza Mayor. En el centro, la Casa de la Panadería. De izquierda a derecha pueden verse el pequeño arco de la fachada occidental y los grandes arcos que se abren a las calles de Ciudad Rodrigo, 7 de Julio, Felipe III y Sal.

Estatua de Felipe III

Artículo principal: Estatua ecuestre de Felipe III

Estatua de Felipe III

La estatua ecuestre de Felipe III que se encuentra en el centro de la plaza Mayor fue comenzada por el escultor italiano Juan de Bolonia (Giambologna) y terminada por su discípulo Pietro Tacca en 1616. Fue un regalo del entonces gran duque de Florencia para el rey de España. Inicialmente se ubicó en la Casa de Campo.

En 1848 la reina Isabel II ordenó su traslado desde su emplazamiento anterior a la plaza Mayor. Actualmente, en el pedestal de la estatua, figura esta inscripción:

La reina doña Isabel II, a solicitud del Ayuntamiento de Madrid, mandó colocar en este sitio la estatua del señor rey don Felipe III, hijo de esta villa, que restituyó a ella la corte en 1606, y en 1690 hizo construir esta plaza Mayor. Año de 1848.

La estatua sufrió diversas peripecias posteriormente. Tras la proclamación de la I República española se decidió retirarla a un almacén, en previsión de actos vandálicos. Llegado al trono Alfonso XII, la estatua fue repuesta en la plaza Mayor, pero en 1931, proclamada la II República, fue víctima de un atentado. Aprovechando que la figura era hueca y tenía una abertura en la boca del caballo, le introdujeron un artefacto explosivo, que reventó la panza del animal. Ello desveló un curioso hallazgo: la explosión desperdigó por el lugar numerosos huesecillos, y se supo que eran restos de los múltiples pájaros que, a lo largo de los siglos, se habían quedado atrapados dentro del caballo tras colarse por su boca.

Los daños del atentado fueron subsanados y se selló la boca del caballo. La estatua ha permanecido desde entonces en la Plaza Mayor, salvo en un periodo breve hacia 1970-71, cuando fue temporalmente retirada por la construcción de un aparcamiento subterráneo.

Usos

Tutilimundi en la Plaza Mayor, grabado de Francisco Ortego (El Museo Universal, 28 de julio de 1861).

La plaza Mayor se convirtió desde sus inicios, no solo en el principal mercado de la villa, tanto de alimentación (surtida por los numerosos tablajeros vigilados por el Repeso) como de otros géneros (instalándose en sus soportales los principales gremios); sino también en el escenario de numerosos actos públicos, como corridas de toros, autos de fe, inmortalizando el pintor Francisco Rizi el celebrado en 1680, ejecuciones públicas, colocándose el patíbulo delante del portal de pañeros si la pena era de garrote; frente a la Casa de la Panadería, si era de horca, y ante la Casa de la Carnicería, si era de cuchillo o hacha. También se celebró en la plaza Mayor la beatificación de San Isidro, santo patrón de Madrid.

La plaza Mayor es actualmente un importante punto turístico, visitado por miles de turistas al año. En los locales comerciales ubicados bajo los soportales, abundan los comercios de hostelería, que instalan terrazas junto a los soportales de la plaza. Además es un espacio muy utilizado para festivales, como los conciertos que se ofrecen gratuitamente para los madrileños durante las fiestas de san Isidro. Todos los meses de diciembre, se celebra el tradicional mercado navideño, costumbre que se mantiene vigente desde el año 1860. También se instala todos los domingos y festivos por la mañana el mercado de filatelia y numismática.

En las artes

Teatro

  • El 16 de diciembre de 1884 se estrenó un sainete de Ramón de Marsal en el Teatro de Madrid titulado La Plaza Mayor el día de Noche Buena, cuya acción transcurre en este lugar.









PUERTA DEL SOL

La Puerta del Sol es una plaza de la ciudad española de Madrid. En ella se encuentra desde 1950 el denominado Kilómetro Cero de las carreteras radiales del país. El edificio más antiguo de la Puerta del Sol es la Casa de Correos y en ella destaca el reloj de torre que fue construido y donado en el siglo XIX por José Rodríguez de Losada, y cuyas campanadas de las 12 de la noche del 31 de diciembre marcan la tradicional toma de las doce uvas a la gran mayoría de los españoles. Dichas campanadas se empezaron a televisar en 1962 en La 1 de TVE, y a partir de ese año no se ha dejado de retransmitir por diversos canales de televisión. La Puerta del Sol es un lugar de cita, un lugar de paso entre diversas partes de Madrid. Es visita turística obligada de aquellos que se acercan a Madrid.

Historia

Véase también: Historia de la Puerta del Sol

La Puerta del Sol en Madrid (1773) por Luis Paret. Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana.

La Puerta del Sol fue en sus orígenes uno de los accesos de la cerca que rodeaba Madrid en el siglo XV. Esta cerca recogía en su perímetro los arrabales medievales que habían ido creciendo extramuros, en torno a la muralla cristiana del siglo XII. El nombre de la puerta proviene de un sol que adornaba la entrada, colocado ahí por estar orientada la puerta precisamente hacia el levante. Entre los edificios que le daban prestigio en los comienzos se encontraban la iglesia del Buen Suceso y el convento de San Felipe el Real.

La noche de Reyes en la Puerta del Sol por José Castelaro, 1839, óleo sobre lienzo, 67 x 97 cm, Museo de Historia de Madrid. Al fondo la iglesia del Buen Suceso con su célebre reloj iluminado.

Aunque desde los siglos XVII al XIX la puerta tenía importancia como lugar de encuentro (aquí se encontraba uno de los mentideros más famosos de la villa desde el Siglo de Oro, las famosas gradas de San Felipe), no era una plaza definida, como la Plaza Mayor, y ocupaba la mitad del espacio actual. La Casa de Correos fue construida por el arquitecto francés Jaime Marquet entre 1766 y 1768; la misma fue posteriormente Ministerio de la Gobernación (Interior) y Dirección General de Seguridad del Estado durante la época franquista y, actualmente, es sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid. Será esta Casa de Correos la que empiece a sentar las bases urbanísticas de lo que hoy es la Puerta del Sol y su creciente importancia como punto céntrico de Madrid. Tras la conversión de la Casa de Correos en sede del Ministerio de Gobernación (1847), se decide derribar algunas casas de la zona para realzar el edificio y darle seguridad. El resultado sería la creación de una gran plaza.

Para ello, en aplicación de las leyes de desamortización de Mendizábal, se derriban, entre otros, los conventos de San Felipe y Nuestra Señora de las Victorias allí ubicados. Entre 1857 y 1862, Lucio del Valle, Juan Rivera y José Morer llevan a cabo la reforma de la plaza, dándole su fisonomía actual. Para ello mantienen la alineación de la Casa de Correos en uno de los lados y construyen edificios de viviendas con fachadas uniformes definiendo un espacio de forma semicircular.

La plaza hacia 1870. Detalle de una fotografía de J. Laurent.

Durante el primer tercio del siglo XX, se convierte en punto de encuentro de la izquierda política en la ciudad. Al término de la Guerra Civil, el régimen franquista pretende «hacer un Madrid nuevo» alejado de la etapa de liberalismo político anterior, «aunque hayan de desaparecer la Puerta del Sol y ese edificio de Gobernación», en palabras del ministro Serrano Suñer. Incluso se llegó a proyectar una gran reforma de la plaza por el arquitecto Antonio Palacios, pero finalmente ese plan de un renovado «Madrid imperial» es abandonado por su elevado coste económico.1

En 1959 es reformada por Manuel Herrero Palacios incorporando en su centro una zona ajardinada y las fuentes. En 1986 los arquitectos Antonio Riviere, Javier Ortega y Antón Capitel introducen una nueva reforma, adquiriendo más importancia la zona peatonal. Las farolas instaladas con motivo de esta remodelación, fueron apodadas popularmente como los supositorios y provocaron una gran polémica debido a su diseño moderno. Finalmente fueron sustituidas por las actuales farolas de estilo "fernandino", si bien en los dos postes centrales de la plaza los supositorios pervivieron algunos años más, para ser unificadas unos años más tarde con las del resto de la plaza.

Manifestantes el 20 de mayo de 2011.

Entre 2004 y 2009 se realizaron las obras de construcción de un intercambiador de transportes, inaugurado el 27 de junio de 2009, que acerca la red ferroviaria de Cercanías a la estación subterránea de Sol. La estación se ha convertido por sus dimensiones en la más grande del mundo2​ con 28 m de profundidad, 207 m de longitud y 20 m de ancho. Su vestíbulo tiene 7500 m². La entrada al intercomunicador, parecida a un iglú ha vuelto a cambiar la fisonomía de la Puerta del Sol.

El 15 de mayo de 2011, tras una manifestación convocada por la plataforma Democracia Real Ya, decenas de manifestantes acamparon en la plaza esa misma noche, sumándose cada día más personas y siendo millares durante la semana siguiente, reclamando un cambio político, social y económico en España. Se convierte así la plaza en el símbolo del Movimiento 15M. El día 2 de agosto, la Policía Nacional desalojó a los últimos acampados.

Edificios representativos y elementos ornamentales

Antigua placa (1950-2009) Kilómetro Cero, nueva placa Antigua ubicación del anuncio en el número 1 (Hotel París). Ubicación actual del Tío Pepe en el número 11. Hito importante en esta plaza, aparte de la placa correspondiente al mencionado Kilómetro Cero frente a la Casa de Correos, es la estatua del Oso y el Madroño, popular punto de encuentro de los madrileños, erigida en 1967 enfrente del edificio del antiguo Hotel París (número 1, donde se encontraba el cartel de Tío Pepe), posteriormente trasladada a la boca de la calle del Carmen y reubicada en su lugar original el 25 de septiembre de 2009.3

Existen también sendas placas en la fachada de la Casa de Correos, dedicadas, una a los héroes del levantamiento popular del 2 de mayo y la otra a las víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004 y a las personas que colaboraron el día de la catástrofe; la estatua de la Mariblanca, reproducción de una antigua y popular escultura que adornaba la fuente que allí existía.

Estatua ecuestre de Carlos III, del escultor extremeño Eduardo Zancada.

Un elemento característico es el cartel publicitario de neón de los vinos Tío Pepe creado por el burgalés Luis Pérez Solero. Presente desde 1920,4​ fue último superviviente de los numerosos anuncios que en otros tiempos había en esta plaza, ubicado en el número 1 hasta el 18 de abril de 2011, cuando fue retirado, y recolocado en el número 11 el 8 de mayo de 2014.5​ La Puerta del Sol se ve rodeada de catorce edificios. De la misma época data la medida de 635,50 metros sobre el nivel medio del mar de Alicante.

El último elemento añadido, en 1994, es la estatua ecuestre de Carlos III. Para elegir su emplazamiento fue convocado un referéndum popular, que tuvo lugar en la propia Puerta del Sol, colocando la estatua, provisionalmente durante el período del referéndum, en el lugar que más o menos hoy ocupa. Es una reproducción en bronce de Miguel Ángel Rodríguez y Eduardo Zancada de la obra de Juan Pascual de Mena que se conserva en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. La inscripción en espiral que rodea el pedestal describe brevemente la historia del reinado de Carlos III. El monumento mide nueve metros de altura. Como curiosidad, cabe señalarse que en él se instaló un dispositivo electrónico para alejar a las palomas que se posaban continuamente sobre la estatua.

Establecimientos comerciales

La Mallorquina

A finales del siglo XIX, comienzos del XX, la zona de la Puerta del Sol correspondiente a la calle Mayor, lugar que ocupa la Casa Cordero, en su primera planta era conocido el Gran Bazar de la Unión lugar donde se vendían objetos a precios fijos. Este Gran Bazar fue el primer gran establecimiento de venta que daría lugar a los grandes almacenes. A finales del siglo XX, establecimientos como el Corte Inglés fueron expandiendo su área de influencia desde la calle Preciados hasta alcanzar los pisos bajos de la zona norte de la Plaza.

A comienzos del siglo XXI, los comercios tradicionales que había en la Puerta del Sol han ido desapareciendo para dar paso a franquicias, salas de juego, restaurantes de comida rápida y otros establecimientos más impersonales y fríos. Pervive, no obstante, la centenaria cafetería-pastelería La Mallorquina, situada en la manzana entre las calles Mayor y Arenal, y también lugar donde tradicionalmente se colocan las loteras. Existió a finales del siglo XIX una tienda de caramelos denominada La Pajarita.



















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