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  • Antonio Fernández Ram

SANTUARIOS 1

CASA SANTONJA BENIARBEIG

Casa Santonja es un inmueble de gran relevancia, construido en el siglo XIX y catalogado entre los 55 edificios más ilustres de la provincia de Alicante. Sus frondosos jardines con árboles centenarios se extienden sobre una superficie de 20.000 metros cuadrados.

Fue un antiguo santuario



















BENEJUZAR - SANTUARIO DE LA VIRGEN DEL PILAR

...Se emplaza en las estribaciones del Cabezo de los Mozos, al Sur de Benejúzar, a unos dos kilómetros de la población.

En 1939, recién acabada la Guerra Civil, nace la Hermandad de Nuestra Señora del Pilar, iniciativa de un grupo de hijos de Benejúzar que estuvieron cautivos en la proximidades de Zaragoza y prometieron a la Virgen del Pilar construir una ermita si salían con bien, promesa que cumplieron al regreso a Benejúzar. La ermita construida sirvió hasta 1942, en que se construyó otra ermita, planta en cruz griega, cúpula y dos torres.

En 1987, al aumentar la devoción a la Virgen del Pilar y acudir a su romería gentes de toda la Vega Baja, la Hermandad decide construir un nuevo templo que se terminó e inauguró el 12 de octubre de 1999, siendo bendecido por el obispo de la diócesis don Victorio Oliver Domingo, el cual le concedió el carácter de Santuario Diocesano, lugar de peregrinación para ganar el jubileo del año 2000.

Edificio construido con estructura de hormigón y cubierta sobre cerchas. Fachada pentagonal, con puerta, óculo redondo y hastial triangular liso rematado por pequeña cornisa salva-aguas; a cada lado, una torre adelantada, con huecos en arco de medio punto y rematada por terraza abalaustrada y cupulín. Planta de tipo basilical, de tres naves separadas por tres pares de columnas con capitel corintio y arcos formeros que, a través de un entablamento sencillo, sostienen la parte superior y la bóveda de perfil escarzano.

La nave central tiene: a los pies el coro, a los lados en la parte alta cuatro ventanas en arco de medio punto por banda y en la cabecera ábside con cúpula de horno sobre tambor. Un gran retablo de madera ocupa totalmente el ábside y está formado por tres pares de columnas de orden corintio sobre plinto y fuste acanalado, entablamento y cúpula nervada. Tiene hornacina con imagen de Nuestra Señora del Pilar...».















ALZIRA - SANTUARIO DE SANTA MARIA DEL LLUCH


Se originó como un ermitorio dedicado a la veneración del Salvador, muy extendida por la zona durante la conquista del rey Jaime I. Por el testamento del arcediano mosén Pedro Esplugues, de 1337 se sabe que el mismo propició la restauración de la ermita y se conoce el inventario de la misma. Disponía de confesionario, sacristía y coro. A su lado se encontraban las dependencias destinadas a vivienda de los ermitaños con cocina, comedor, cisterna y patio, en la planta alta se encontraban los dormitorios. El 5 de agosto de 1699, la imagen de la Virgen del Lluch, patrona de Alzira, fue trasladada en procesión desde la ciudad al ermitorio de la Muntanyeta.3

Con la llegada de la imagen, la devoción de referencia del lugar pasa progresivamente de ser la del Salvador a la de Virgen del Lluch, usándose ambas denominaciones, por ejemplo, en el Libro de Actas Municipales de 1783. Durante el siglo XIX las peregrinaciones fueron siendo más multitudinarias, como es el caso de 1891, cuando acudieron 15 000 personas. A inicios del siglo XX algunas de las peregrinaciones tuvieron carácter diocesano.4

La necesidad de reparaciones en el edificio, junto con la creciente popularidad de lugar, llevaron a plantear en 19225​ la edificación de una nueva ermita, constituyéndose la Junta de Obras en 1923, pero la riada que afectó a Alzira en aquel mismo año retrasó el proyecto. La primera piedra no se pudo colocar hasta 1927. El 30 de agosto de 1935 se trasladó oficialmente la imagen titular, si bien el templo tardó algún tiempo más en finalizarse.4

Del antiguo edificio permaneció en uso la vivienda del ermitaño, que dejó de utilizarse en 1984 y fue derribada al año siguiente.4

Durante la Guerra Civil Española la primitiva imagen de la Virgen del Lluch fue destruida y el templo se utilizó como polvorín. En 1939 se recuperó el uso religioso del lugar, incluyendo la entronización de una nueva imagen de la titular, pero la restauración no se llevó a fin pues se priorizó la reconstrucción de la parroquias de la ciudad. Por ello en 1956 se reconstituyó la Junta de Obras para promover la restauración del templo.5

Descripción

El edificio es de estilo neo-románico. De plantabasilical, junto a su nave central se extienden dos falsas naves laterales con contrafuertes. Mientras que el exterior es sobrio, el interior se encuentra decorado en estilo neobarroco.6




















ALZIRA - MONASTERIO DE AGUA VIVIVAS - EN LA ACTUALIDAD ABANDONADO

Historia

El actual edificio fue construido durante los siglos XVI y XVII con estilos gótico valenciano y barroco, si bien el ala norte fue concluida en el siglo XVIII.

El monasterio perteneció a la orden de los agustinos, custodiaba la imagen de la Virgen de Aguas Vivas, patrona de la ciudad de Carcagente (Valencia).

A mediados del siglo XIX a consecuencia de la desamortización de Mendizábal, los monjes tuvieron que abandonar el convento, que pasó a ser propiedad de los barones de Casanova, destinándose a vivienda rural. En 1977 el monasterio fue adquirido y reformado para destinarlo a hotel residencia por D.Antonio Vidal Bellver (fotógrafo y empresario de Carcaigente). En la actualidad es propiedad de un conocido empresario hostelero gandiense.

Arquitectura

A lo largo de los siglos XVI y XVII se configura la estructura monumental actual del convento. Francisco Colom, artífice valenciano, dirigió en 1597 una ampliación del cenobio, particularmente del claustro. Nuevas obras se datan en 1633, siendo en 1695, cuando se traza y alza la nueva iglesia con trasagrario, sacristía, retablo mayor y torre campanario, dorándose algunos altares. El edificio se articula alrededor del claustro al cual recaen la iglesia al sur, el conjunto de la granja al Norte y el gran cuerpo rectangular de cinco plantas que domina el conjunto, recae a la carretera de Alcira a Tabernes de Valldigna al Este. Al Oeste recaen la torre campanario, la iglesia, el portalón de acceso al claustro y las edificaciones de la granja.

El claustro de reducidas proporciones es rico en talla y decorados con pinturas al fresco. En el centro hay una cisterna. A la izquierda del claustro está el refectorio, y paralelamente al mismo, la cocina.

La torre campanario muestra un largo cuerpo vertical, con el único aditamento de un reloj solar. Una doble y escueta moldura da paso al cuerpo de campanas con ventanas verticales con arco de medio punto. La cubierta a cuatro aguas de teja árabe se remata con veleta de hierro.

La fachada de la iglesia acusa el tejado a dos aguas de la misma así como las vertientes de las cubiertas de los contrafuertes. La puerta de acceso es adintelada con un paño de cerámica representando a Nuestra Señora de Aguas Vivas. La fachada del claustro enmarca un portalón de arco rebajado con escudo nobiliario, flanqueado por sendas ventanas rectangulares. En la planta superior sobresalen un balcón y dos ventanales. Adosados a estos cuerpos se encuentra un cuerpo de varias dependencias destinadas a la granja con estructuras de distintas épocas.

La fachada Este correspondiente al gran cuerpo que domina espacialmente el conjunto, presenta una amplia verticalidad. Una prolongada escalinata de acceso, remonta al alto terraplén. En éste pétreo pódium hace de contrafuerte y cimenta y refuerza la estructura de la obra. Sobre el pódium se abren seis ventanales, con simulación pictórica de sillares en dinteles y machones. El último cuerpo, rematado por una cornisa cobija varias pinturas, entre ellas flanqueada por la inscripción año 1767, la Virgen de Aguas Vivas. Entre ventanales se muestran elementos pictóricos ornamentales. La cubierta es a una vertiente y de teja árabe.

A la fachada Sur recae la torre campanario, la nave lateral del templo y una edificación adosada, la primitiva sacristía y el flanco del cuerpo recayente a la fachada este. La fachada norte corresponde a las distintas edificaciones de la casa de labor.

La iglesia es de una nave y en ella hay además del altar seis capillas laterales. El presbiterio tiene dos puertas, una que da acceso al claustro y otra que comunicaba a la antigua sacristía convertida en lagar. La iglesia tiene coro alto con barandilla semicircular y sillería de dos épocas: siglo XV, gótica y otra plateresca. La bóveda del templo es de cañón.















CALASPARRA - SANTUARIO DE LA ESPERANZA


Como ocurre en cualquier lugar sagrado, el santuario de nuestra señora de la Esperanza tiene una parte de leyenda y otra de historia, la primera extendida entre los devotos, con sus variaciones y sus incongruencias; la segunda, por desgracia, poco conocida y muy manipulada y tergiversada torticeramente. Intentando poner un poco de orden en el caso, invitado por la Mayordomía, quiero dejar en este portal una pequeña reseña, fruto de mi trabajo y mi amor por esta tierra, que es mi segunda patria chica, y mi devoción por la Señora, que heredé de mis mayores. Más de tres décadas de trabajo en el rico Archivo Municipal, me han proporcionado muchos datos de nuestra historia, entre ellos, los referidos al santuario y su evolución. Veamos, pues, el camino recorrido por esta institución: Marcial García García, correspondiente de la Real Academia Alfonso X el Sabio.

Como ocurre en cualquier lugar sagrado, el santuario de nuestra señora de la Esperanza tiene una parte de leyenda y otra de historia, la primera extendida entre los devotos, con sus variaciones y sus incongruencias; la segunda, por desgracia, poco conocida y muy manipulada y tergiversada torticeramente. Intentando poner un poco de orden en el caso, invitado por la Mayordomía, quiero dejar en este portal una pequeña reseña, fruto de mi trabajo y mi amor por esta tierra, que es mi segunda patria chica, y mi devoción por la Señora, que heredé de mis mayores. Más de tres décadas de trabajo en el rico Archivo Municipal, me han proporcionado muchos datos de nuestra historia, entre ellos, los referidos al santuario y su evolución. Veamos, pues, el camino recorrido por esta institución: Leyenda.-A partir del concilio de Trento, las devociones se multiplican y difunden. Unas, con publicaciones de sus milagros y hechos relevantes, otras, con el trajinar de sus limosneros, que recorrían las tierras con sus bacines de demanda, sus gozos, romances y sus estampas de devoción, que cantaban las excelencias de cada santuario o advocación. En este largo proceso la leyenda ganaba a la historia, copiando tópicos, repitiendo aparecimientos y circunstancias. Hay todo un legendario, con sus romances, con sus estampas, con sus milagros. En el caso que nos ocupa hay dos tipos de documentos que nos ilustran: dos libros y unos gozos. El primer libro, “Pensil del Ave María”, obra del padre Córcoles, prebendado de la catedral de Murcia, es de 1730, aunque a mí me llegó en una traslación manuscrita del XIX, que conserva el Archivo Municipal de Murcia. En él, el bueno de don José da repaso a las tradiciones que le informaron en el pueblo. Dice que es tradición antigua que la Virgen se apareció a un penitente que hacía allí vida eremítica en la cueva, y le pidió que le edificaran una ermita con la advocación de la Esperanza. Aprovecha la ocasión para dar una versión disparatada de la etimología de la villa y para describir el estado de la cueva y sus dependencias. Lo que sí deja muy claro es la existencia de una sola imagen y la devoción que ha ganado en la comarca, de donde acuden muchos peregrinos que dejan sus exvotos. Dice así: “...la manifiestan y dan testimonio de esta verdad las presentallas que penden de las paredes de la hermita. Alli se ven cabezas, piernas, brazos, y otras hechuras de cera, señales que nos aseguran que esta divina Señora es el alivio de todo genero de enfermedades”. *Presentalla, nombre medieval del exvoto. El otro, casi coetáneo, “Descripción Corográfica”, es obra del cronista franciscano fray Pablo Ortega, que solía informarse personalmente de sus datos, por lo tanto, bastante fiable. Habla con exactitud de medidas de la cueva; hace apreciaciones de la abundancia de peregrinos de todo el arco geográfico y del marco local que está viendo, resaltando la maravilla de la naturaleza. Sigue hablando de una sola imagen y actúa como historiador profesional, calificando como no auténticas las distintas leyendas sobre la aparición: “...como he dicho, tiene el título de la Esperanza, solo hay que decir de su aparecimiento y circunstancias que no hay cosa auténtica, y como se funda en tradiciones, son estas tan varias, que no se puede sentar el pie con seguridad, como singularmente experimentamos en sucesos de esta esfera”. Lo que sí ratifica es el calificativo de milagrosa a la imagen y reseñar la impresionante afluencia de peregrinos de todos los contornos y sus exvotos. En cuanto a los gozos, de trata de un pliego con unas composiciones que se cantaban, sobre todo en la Corona de Aragón, a los santos, cristos o vírgenes de devoción particular, con una parte cantada y otra rezada, incluidas preces en latín. En el caso que nos ocupa, lleva una orla grabada, así como la más antigua representación de la imagen, solo la original de vestir, acompañada de dos ramilletes grabados. En la parte cantada cuenta una de las leyendas más conocidas: la del colmenero y la promesa de la cera. Fue impreso por la casa Belda, de Murcia, especialista en todos los temas devocionales, y publicado en fotografía en la monografía dedicada al santuario en 1996. De las publicaciones posteriores hay que señalar que prima lo legendario, dando bulos como que la imagen pequeña era una virgen de arzón o disparates similares. Solo los libros que se han publicado recientemente, acuden a las fuentes documentales, usándolas aún con cierto miedo a enfrentarse a la tradición devota. De todos ellos, damos bibliografía al final. Historia.- Calasparra, como cualquier población del arco Mediterráneo, goza de un amplísimo panorama histórico, tanto por las fuentes históricas y documentales, como por los abundantísimos yacimientos arqueológicos. El escenario donde su ubica el santuario tiene todos los elementos para gozar de esta antigüedad, y en ella hunde sus orígenes. Ya el padre Ortega habla de su antigüedad, fijándose en los humos y negruras de techos y paredes, que él asocia a tiempos antes del diluvio bíblico. El visitante que tenga un cierto conocimiento de Historia, se llevará la impresión de que este rincón privilegiado ha sido lugar de asentamiento humano desde antiguo. Justo frente al santuario, sobre un cerro amesetado de la margen izquierda, hay un importante asentamiento hispano romano, edificado sobre cimientos más antiguos. Conociendo la vida religiosa de dicho periodo, no es ningún disparate aventurar que las cuevas del otro lado fueron su lugar sacro, asociado a alguna ninfa del agua y de la salud. Lo que sí es cierto y documentado es que el lugar, en la Edad Media, se llamaba La Fuensanta, la fuente santa que mana casi “gota a gota”, en feliz expresión de don Enrique Rius, el maestro poeta, y que recibía algún tipo de veneración. Precisamente por eso, las autoridades sanjuanistas –señores del terrazgo, en lo temporal y espiritual- prohibieron a los pastores la estancia en dicha cueva de La Fuensanta, en tiempos del comendador frey Juan Jufre de Loaysa, a fines del XVI. Una autoridad sanjuanista sería el fundador de la ermita. No conocemos la fecha exacta, pero si tenemos la pinza que la fija: junio de 1602 y abril de 1609, llegada y muerte del protagonista: frey Alonso Benítez de Munera. La referencia de las fechas nos establecen, la primera, el momento de llegada a la villa de frey Alonso, como prior y vicario, procedente del mismo cargo de la villa mudéjar de Archena, enmarcada en la encomienda de Calasparra, cuyo comendador autorizó la permuta; y, la segunda, el primer documento (por ahora) en que se refleja la existencia de la ermita. Se trata del cuaderno oficia de visita a la encomienda, realizada por los visitadores de la Orden y que dice así: -“-Visita de la Hermita de Nuestra Señora de la Fuensanta -Este dicho dia (21-abr-1609) visitaron y bieron por uista de oxos la Hermita de Nuestra Señora de la Fuensanta, la qual fundo he hizo por devoción el Licenciado Benites de Munera, Prior y Bicario de esta Uilla, la qual esta con mucha deçençia y deuoçion. Y esta bien reparada”. Esta pinza se ve acortada por el testamento de Elvira Pérez, que en 25-jul de 1608 le deja un real de limosna a la ermita, con nombre de Esperanza. Recalco lo del nombre, porque en los primeros momentos hay diversidad de denominación, oscilando entre Fuensanta (por la fuente), de la O, de la Buena Esperanza o de la Expectación, todas las advocaciones que recibe la “Virgo Paritvra” que, a partir de 1617 se venerará en ella. Una imagen de vestir que muestra a la Señora esperando el parto, con las manos juntas (en el grabado de los gozos) o brazos abiertos, como terminaría prevaleciendo en las representaciones plásticas del XIX. En 19-jul de 1617, Juana Sánchez, viuda del administrador del salero, natural de la villa, hace testamento para entrar en la Venerable Orden Tercera de los franciscanos. Reparte todo su enorme ajuar de objetos religiosos entre parroquial, ermitas y cofradías, donando a la ermita la que sería su imagen titular durante casi dos siglos, junto con su ajuar. Dice así: “-Ytem, MANDO SE DE a la ermita de la Fuensanta vna ymajen que yo tengo de madera, de Nuestra Señora, rostro y manos de madera, con sus bestidos. La qual sirba en su altar mayor, de la adbocaçion de Nuestra Señora de la O, o de la Esperanza. Y de alli no se saque, para sienpre, en manera alguna, porques ansi mi boluntad.”



























CALLOSA DE SEGURA - SANTUARIO DE SAN ROQUE

«...La fecha más antigua sobre la construcción de la ermita se refiere al año 1409. Según el relato de Montesinos (2), “...en la noche del 16 de noviembre del año 1409, cuatro pastores estaban guardando un rebaño de ovejas en la montaña cuando advirtieron que en la puerta del corral se apreciaba pintada con vivos colores una imagen de San Roque. Viendo esta aparición decidieron bajar al pueblo y dar cuenta a las autoridades, las cuales mandaron bajar la citada puerta a la parroquia. Así lo hicieron, maravillándose todos de aquel portento, pero, al día siguiente la puerta volvió a encontrarse en el aprisco, en la montaña. Por tres veces volvió a repetirse el hecho, por lo que el prelado de Cartagena don Hernando Pedrosa Ontiveros, mandó que se hiciese, allí mismo, una ermita y así se hizo con las limosnas que ofrecieron los fieles...”. Esta iglesia duró hasta el año 1600 en el que, al parecer, se empezó a levantar una segunda ermita cuyas cuentas aparecen por primera vez en la Visita de 1612, repitiéndose en casi todas las siguientes; figurando, incluso, los gastos de las fiestas y el salario del ermitaño. Esta segunda ermita duró hasta 1761, en que la Visita del Dr. Seva y Cortés, sede vacante, la encontró tan destruida que no se podía celebrar en ella, encargando a la villa la construcción de otro edificio. La ermita nueva, atribuida al arquitecto Miguel Francia Guillén, se concluyó el 6 de febrero de 1796 y se bendijo el 29 de octubre de 1798; es la que ha llegado a nuestros días, siendo objeto de varias restauraciones, la última en 1998, con motivo de su bicentenario.

Edificio con muros de mampostería, cubierta a dos aguas en la nave y cúpula en el crucero. La fachada, orientada al este, tiene portada construida con sillares, formada por dos pilastras y el entablamento que las une; sobre ella, una hornacina, de análogo orden, pero con tímpano triangular, contiene una imagen policromada del Santo; el frontón tiene perfil superior mixtilíneo rematado por la espadaña y dos pináculos a cada lado. Recubrimiento blanco y esquinas de sillares de piedra gris. Rótulos: “Ermita de Sn. Roque” y “Santuario de San Roque/ restaurado gracias/ a la generosidad de su pueblo/ con motivo de su bicentenario/ 1798-1998. 26.X.1998”.

La planta es de cruz griega. La nave a los pies tiene una capilla a cada lado y se cubre con bóveda de cañón; el crucero lo hace con cúpula de media naranja sobre mármol y pechinas. El presbiterio, elevado un escalón, cerrado por balaustrada de mármol rojo y con cúpula de horno; la cabecera poligonal tiene retablo barroco que rodea la abertura del camarín, que se cubre con cúpula de media naranja y contiene un lienzo de San Roque. Rica decoración con mármoles, molduras y dorados...».













CARAVACA DE LA CRUZ - SANTUARIO DE LA VERA CRUZ

Historia

Se comenzó a construir en 1617, con diseños del importante arquitecto cortesano fray Alberto de la Madre de Dios, en el interior del castillo, en lo alto de una colina, en el estilo que imperaba en el primer Barroco, sobre una antigua capilla medieval que albergaba un Lignum Crucis, es decir, un fragmento de la verdadera cruz en la que Jesucristo fue crucificado. Se terminó en 1703.

Desde abril de 1939, recién acabada la Guerra Civil, fue utilizado durante un tiempo como campo de concentración de prisioneros republicanos por el régimen de Franco.2

Características

Antiguo Santuario, en donde se venera la famosa Cruz de Caravaca, ya desde el siglo XIII tuvieron lugar las primeras peregrinaciones que continuarían a lo largo de los siglos. Se convirtió en Basílica Menor el 2 de febrero de 2008, según decreto del papa Benedicto XVI de 3 de diciembre de 2007.

Asimismo, desde 2003 y repitiéndose cada siete años, tiene el privilegio de celebrar perpetuamente un Año Jubilar, concedido por el papa san Juan Pablo II en enero de 1998.3​ Este Jubileo perpetuo solo se da en otros cuatro lugares en el mundo: Jerusalén, Roma, Santiago de Compostela y Santo Toribio de Liébana.45

Arquitectura

Tiene planta de cruz latina y la fachada principal, realizada con mármoles de la zona, es uno de los mejores ejemplares barrocos de la región. Está declarada Monumento Histórico-Artístico Nacional desde 1944.

El interior del templo se divide en tres naves, de estilo post-herreriano, caracterizado por la robustez y severidad de los paramentos, creando una sensación de rigidez en contraposición con la fachada. A la sacristía se accede por el lado del Evangelio, mientras que en la Epístola se encuentra la capilla de la Vera Cruz de Caravaca. El cuerpo superior se organiza a modo de deambulatorio que permite contemplar el resto de la iglesia. Posee un órgano en el coro alto, construido en 1776 por el maestro José Folch y seriamente dañado durante la Guerra Civil. Su restauración se llevó a cabo en 2003 y acompaña a los actos religiosos de mayor importancia.

La fachada de la Basílica se realizó en el siglo XVIII con mármoles de la zona, predominando el mármol jaspe, superpuestos al plano de sillería. En ella observamos elementos florales, juegos volumétricos de cornisas e impostas (propios de la teatralidad del Barroco), el uso de los estípites en los conjuntos columnarios, un escudo Real sobre el acceso y otros elementos como la concha de la Orden de Santiago, en alusión a su inequívoca relación con Caravaca. En la hornacina que preside la fachada se encuentra una talla de la Patrona de la ciudad, la Vera Cruz. Como remate superior se curva la cornisa y se organizan siete pináculos. En la parte inferior, a cada lado, quedan talladas dos bestias entre composiciones florales, conocidas por el pueblo de Caravaca como los Dragones Rojos (debido al color del mármol empleado).

Museo del Santuario de la Vera Cruz

Situado en el recinto del Real Alcázar-Basílica de la Stma. y Vera Cruz, comprende colecciones de ornamentos, orfebrería y pintura.

Dentro de la pinacoteca destacan: “La curación de Tobías”, óleo sobre lienzo del pintor caravaqueño Rafael Tejeo, uno de los mejores retratistas del siglo XIX español, de estilo neoclásico.

























LOS CABALLOS DEL VINO DE CARAVACA DE LA CRUZ


Los Caballos del Vino es un festejo que tiene lugar en Caravaca de la Cruz (Murcia), España, los días 1 y 3 de mayo. Está organizado por el Bando de los Caballos del Vino, una federación compuesta por sesenta asociaciones denominadas peñas caballistas. Las sesenta peñas, con sus respectivos caballos, participan en tres concursos de distinta índole. Estos son el Concurso de Caballos a Pelo, de Enjaezamiento y de Carrera. El concurso más multitudinario es la Carrera de los Caballos del Vino, celebrada en la mañana del día 2 de mayo.

El festejo de los Caballos del Vino es de los más representativos de Caravaca de la Cruz y se lleva a cabo durante las Fiestas en Honor a la Santísima y Vera Cruz, celebradas del 1 al 5 de mayo, y que cada año atraen a la ciudad a más de 100.000 visitantes de todo el mundo. Dichas fiestas fueron declaradas de Interés Turístico Internacional en 2004 y Patrimonio de la humanidad historia

Los orígenes de la fiesta se pierden entre la historia y la leyenda. Según la tradición, estando sitiada la fortaleza templaria de Caravaca por los moros granadinos, hacia 1250, y necesitando los moradores agua para abastecerse, ya que los aljibes estaban exhaustos, un grupo de caballeros templarios atravesaron el sitio musulmán, con el consiguiente riesgo que ello entrañaba.

Al no poder conseguir agua en el Campillo de los Caballeros, cargaron vino en pellejos a lomo de sus corceles. Volvieron velozmente y con una espectacular carrera burlaron el cerco enemigo para llevar el líquido a los defensores del Castillo, donde ya se guardaba, desde 1231, la Reliquia de la Santa Cruz.

Al llegar fueron recibidos con alborozo, ofreciendo y ataviando las mujeres a los mozos y a los caballos con ricos mantos bordados y ramilletes de flores, considerándolos, de esta forma, héroes y salvadores de la situación.

Desde la Edad Media, con más o menos esplendor, según las épocas, se viene celebrando anualmente la efeméride. Sin embargo es en el siglo XVIII, en pleno Barroco, cuando la fiesta comienza a configurarse como tal, y durante el Romanticismo cuando alcanza la estructura lúdica que hoy tiene.

Renovación de las fiestas

En 1959 se realizó la renovación de las fiestas, dado que tras la Guerra Civil entraron en un período de decadencia. Se crearon grupos de moros y cristianos, se estructuraron los primeros desfiles y se empezaron a crear muchas de las peñas que actualmente participan en las fiestas. En el caso de los caballos del vino, los mantos en comenzaron elaborándose con colchas de cama de los ajuares de las novias o con mantones de manila de las novias, madres o hermanas de los componentes de las peñas. Posteriormente comenzaron a bordarse los mantos con oro y seda hasta llegar a la actualidad, donde un manto puede llegar a costar miles de euros y tarda en elaborarse prácticamente un año. El trabajo de bordadoras y de diseñadores de mantos está muy reconocido en la ciudad.

Los Caballos del Vino

1 de mayo

En la tarde del 1 de mayo tienen lugar los denominados "caballos a pelo", un concurso morfológico en el que el corcel al desnudo muestra su belleza y porte por las calles de Caravaca hasta llegar a la "Plaza del Hoyo o Plaza de los Caballos del Vino" donde tiene lugar el concurso y se valora su porte, pelaje, crines, movimientos, etc. En esta plaza hay una estatua en torno a la cual el caballo gira junto a su peña y donde deja ver las características que se juzgan en la competición.

Cuando finaliza dicho concurso se abren las exposiciones de los mantos o enjaezamientos para que tanto los caravaqueños como aquellos que vengan de fuera puedan admirar el trabajo que peñas, diseñadores y bordadoras realizan durante un año entero. Estos mantos o enjaezamientos están realizados en seda, oro, plata y pedrería, y en ellos se pueden apreciar diferentes escenas y personajes de la fiesta y del pueblo.

2 de mayo

La fiesta comienza la madrugada de antes con el lavado y el enjaezamiento del caballo en más de 40 lugares diferentes de la ciudad. Pocos espectadores, solo los más vinculados a las peñas o familias, asisten a la ceremonia.[cita requerida] Después de este ritual ancestral los Caballos del Vino dan comienzo cada año a la Fiesta Mayor que se dedica a la Santísima y Vera Cruz de Caravaca, haciéndose con las calles de la ciudad con sus mantos bordados en seda y oro y la carrera de los caballos en la Cuesta del Castillo.[cita requerida]

A los Caballos del Vino, de Rafael Pi Belda.

La carrera de los caballos del vino ha ganado prestigio y es el concurso con más auge dentro de las fiestas de esta ciudad. Actualmente el récord de tiempo esta en 7 segundos, 713 milésimas realizada por la peña caballista Artesano en el año 2016. La clasificación del año 2019 es3

CARTAGENA - SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD DEL MONTE CALVARIO


La Ermita del Calvario está situada al sureste de la ciudad de Cartagena, en el Monte del Calvario. (Cerro de San Juan) de 221 m de altitud, cerca de la cima y Castillo de San Julián. Sus origenes datan del año 1.256

Santuario del Monte Calvario

Los orígenes de la Cofradía se enraízan en aquella primera devoción del rezo del "Via Crucis", expandido desde Italia en el edad Media por los franciscanos para reproducir la peregrinación a Tierra Santa y recogido por los Padres Ermitaños de la Orden de San Agustín, que desde mayo de 1256, por concesión del rey D. Alfonso X, se asentaron en este terreno a extramuros de la Ciudad de Cartagena, donde se hallaba una "Fuente Santa" en la ladera del monte, para fundar en él un monasterio bajo la abvocación de San Juan, de donde le viene el nombre a todo aquel lugar y que aún hoy conserva (Coto de San Juan). Así, los frailes agustinos practicarían este "ejercicio devocional" junto con el pueblo en la ladera de este monte, paraje que seguía siendo de su propiedad tras su marcha en el año 1572 a su nuevo convento de San Leandro en la ciudad, y que por su vegetación, clima, etc, bien podía semejarse al Gólgota. La tradición cuenta que ya a principios del siglo XVII existía una gran cruz, coronando el monte, que desde entonces se comenzó a llamar "Calvario".

Entrada al Santuario

En un principio, se instituyó por fieles devotos la Cofradía de la Santísima Cruz y Santo Sepulcro del monte Calvario, con una Ermita donde se veneraba una imagen de la Soledad de María, extendiéndose de esta forma el ejercicio piadoso del Vía Crucis por todo el monte, no solo ya en aquel paraje de San Juan alrededor de la fuente Santa. De modo que algunos investigadores datan la primera romería en el año 1783, en el que se piensa que se creó esta primitiva hermandad.


Esta romería al Monte Calvario ha ido tomando progresivo auge, exceptuando, los periodos de revueltas y contiendas, como el Cantón o la guerra civil. Así se interrumpieron desde 1936 hasta 1942, cuando en este último, ermita y tallas fueron reconstruidas (la imagen de la Virgen es obra del escultor Sánchez Lozano) consolidándose desde entonces la actual hermandad de Ntra. Señora de la Soledad del monte Calvario y Santo Sepulcro, restaurada en el año 1995 por el escultor Juan José Quiros (discípulo de Sánchez Lozano)